Hace unas semanas saltaba a la luz la noticia: el 8 de febrero se acababa el plazo para que Joaquín Cortés saldase su deuda con el Erario Público. Si no lo hacía, se ejecutaría la sentencia por la cual sus propiedades saldrían a subasta, incluido su nombre, que al ser una marca comercial registrada, quizá hubiese quien quisira hacerse con ella.

Si el bailaor quería ponerse a bien con las arcas públicas, tendría que abonar la cantidad solicitada. Y la cifra que debe alcanzar es alta. En concreto, cerca de dos millones de euros. Y todo por varios 'pecados' administrativos.

En su caso, impagos a la Seguridad Social, IRPF, y otros apartados contra los que el artista ya no puede recurrir después de tres años de pleitos. Parece que aquel eslogan de hace 34 años que decía que 'Hacienda somos todos' hay que tomarlo en serio.

Aún no se sabe qué pasará con él, porque no ha salido a la luz pública si ha abonado lo que se le pedía o no. Pero ha pasado a engrosar la larga lista de personajes nacionales que se han metido en un lío por no tener las cuentas claras.

El caso de Lola Flores
'La faraona' no fue la primera ni la última en intentar esquivar al fisco, pero lo cierto es que Lola Flores tiene un lugar especial en la memoria de los españoles.

Seguramente porque su reacción al enterarse de lo que pedía el fiscal estuvo impregnada de esa ingenuidad y al mismo tiempo picaresca que la caracterizaba: "No sabía que esto pudiera tener tanto castigo para una persona que no tiene dinero", decía ante el tribunal que la juzgaba.

Todo ello después de dejar claro que, aunque había vendido en Miami (Florida, EE.UU.) unos cuadros que habían sido pintados pintados por ella, no era Dalí, así que no le dio para mucho.

Finalmente, los dos años y un mes de cárcel, la multa de 96 millones de pesetas y una indemnización para el Estado de otros 52 millones que la fiscalía pedía por intentar hacer creer al Gobierno que estaba exenta de presentar la declaración de la renta entre 1982 y 1985 –por no alcanzar las 500.000 pesetas en ingresos– se quedaron en una multa de 28 millones.

Tras conocer la condena, dijo aquellas famosas palabras: "Si una peseta me diera cada español, pero no a mí, a donde tienen que darla, quizás saldría de la deuda".

La princesa del pueblo
Quien de momento no ha pedido ayuda a los españoles para finiquitar sus problemas con el fisco es Belén Esteban, a la que el pasado verano se le embargó su chalet de Paracuellos del Jarama (Madrid) por el impago de una deuda cercana a los 300.000 euros, que corresponde al IRPF que debió ingresar durante 2006, 2007 y 2008.

Se trataba de una medida cautelar, por lo que Esteban podía seguir viviendo allí mientras no lo vendiese ni utilizara como aval. Podría quedarse sin él si no salda la deuda dentro del plazo previsto, aunque parece que encontrará la manera, teniendo en cuenta que hay quien dice que su sueldo en 'Sálvame' asciende a 100.000 euros mensuales, más ingresos extra gracias a exclusivas en revistas y otros.

Algo más complicado parece tenerlo Ana Torroja, a la que se acusa de haber evitado el pago a Hacienda de 1,1 millones de euros, enfrentándose a cuatro delitos de evasión fiscal. El pasado mes de julio se negó por segunda vez a prestar declaración ante el juez y además pidió que se declarase nulo el caso, aunque el juez rechazó el recurso.

Mientras tanto, se agarra a una defensa que asegura que es residente fiscal en Reino Unido y no tiene obligación de declarar sus impuestos en España. Pero no es la única que ha tenido quebraderos de cabeza por los impuestos.

El listado de famosos investigados por la Agencia Tributaria continúa con Martina Klein, a quien el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña condenó a pagar 216.178 euros tras dictaminar que no realizó "fehacientemente" la declaración de la renta de 1994; Paco Marsó, que fue condenado a pagar 215.000 euros por el impago del IVA de 1997; Isabel Pantoja, que suma a su supuesta vinculación a la trama de corrupción en Marbella una investigación por irregularidades en la compra de 'La Gitana'; y un largo etcétera que incluye a algunos a artistas como Alejandro Sanz, quien fue investigado por una supuesta evasión de capitales al paraíso fiscal de Liechtenstein.

En el punto de mira
Además de los artistas a los que el fisco recuerda que Hacienda es la misma para todos, en los últimos meses la Agencia Tributaria parece sumar a sus investigaciones rutinarias otras centradas en un colectivo muy concreto: el de los presentadores de radio o televisión y algunos periodistas que colaboran en sus espacios.

Por eso en los últimos meses han salido a la luz nombres tan conocidos como el de Ana Rosa Quintana, Jorge Javier Vázquez, Carlos Herrera, María Teresa Campos, Rosa Villacastín, José Oneto o Ángel Antonio Herrera asociados a investigaciones fiscales.

Lo desvelaba 'El Confidencial Digital' asegurando que los inspectores se habían presentado en muchos casos en los domicilios de los investigados, informándoles de que estaban revisando sus cuentas. ¿La razón? Que sobre ellos recaían sospechas al facturar a través de sociedades, considerando que así no pagaban el IRPF y el IVA que les correspondería por sus ingresos.

El resultado ha sido que a todos les ha tocado desempolvar documentación correspondiente a ejercicios anteriores –entre los años 2006 y 2009–, además de dejar que los inspectores revisen sus cuentas bancarias. Mientras tanto, a algunos empieza a acabárseles la paciencia.