Aquella declaración de amor de Miguel Boyer


Los 80 fueron los años dorados del colorín. El personal estaba desatado y hacía declaraciones a tumba abierta sin pasar por caja como ahora. Isabel Pantoja tenía muy claro lo que iba a hacer: "Cuando me retire, pondré una tienda de ropa de niños", declaró nada más bajarse del escenario al que había vuelto tras la muerte de Paquirri.

 

Y regaló un titular que fue muy comentado: «Los Pantoja solo somos dos: mi hermano y yo». Su hermano Agustín era portada con una frase que decía: "Yo no soy homosexual", en el mismo ejemplar en el que Carlos Herrera confesaba a Carmen Rigalt, la reportera dicharachera de entonces: "Soy cínico, cortés y me gusto mucho".

 

En ese contexto, sucedió el hecho más inesperado: Miguel Boyer, exsuperministro de Felipe González, aceptaba hablar de su vida sentimental con Isabel Preysler frente a una Mercedes Milá que vestía, en TV3, traje chaqueta con un pañuelo rosa en el bolsillo y sujetaba un bolígrafo haciendo juego con el pañuelo. Boyer repasaba los días amargos sufridos al abandonar el Gobierno y los titulares morbosos de la época, pero fue bajando la guardia ante una Mercedes que le decía que se le notaba más tranquilo y el exministro asentía: "Más domesticado".

 

Y llegó la declaración de amor que todo el país esperaba. Mercedes le dijo: "Hábleme usted de ella", y esta fue su respuesta textual: "Es una persona extraordinaria. Yo creo que es una persona con una alegría de vivir, una inteligencia intuitiva y muy casera, paradójicamente frente a la versión convencional. Es una persona tranquila, le gusta la casa y que le hace a uno la vida muy feliz. Es decir, tiene un encanto enorme y, en fin, a mí, desde luego, me hace la vida muy feliz". Este año se cumplen 25 años de su boda.

 

Una indiscreción...

 

Johny Deep no tuvo una infancia feliz. Su hogar fueron multitud de hoteles de carretera. Su cuerpo está repleto de heridas autoinfligidas de las que han quedado cicatrices tanto físicas como mentales, ya que esa etapa de pobreza y desestabilización le ha dejado marcado. Con solo siete años, su familia ya se había trasladado a 20 ciudades distintas. Una historia compartida con la actriz Lucy Liu, que a los 11 años tuvo que trabajar en una fábrica de pijamas y dormía en un local repleto de cucarachas.

...y una pregunta

 

 ¿Por qué si tanto la ha querido, como jura,  no invitó a su ex a la celebración?

 

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