Nos colamos en el rodaje de 'Velvet'

Asier Etxeandía, Amaia Salamanca y Manuela Velasco en el rodaje de 'Velvet Asier Etxeandía, Amaia Salamanca y Manuela Velasco en una de las escenas de la serie de Atresmedia. (Foto: Bernardo ...

Realizamos una petición y nos fue concedida: una jornada de rodaje de la serie 'Velvet'. El horario era nocturno, pero eso no era un problema. No todos los días se tiene la oportunidad de conocer las entretelas de una serie de éxito ni de tener tan cerca a algunos de los mejores actores de nuestro país. 

La cita fue en la casa del Club de Golf del RACE. Cuando llegamos, ya estaba todo preparado: el equipo técnico a punto, los figurantes perfectamente vestidos, maquillados y peinados, y los actores a punto de entrar en escena. Asier Etxeandía, Marta Hazas, Manuela Velasco y, la gran sorpresa: una embarazadísima Amaia Salamanca, luciendo un 'look' muy diferente al que nos tiene acostumbrados. 

El truco de Amaia
La actriz, que se acaba de incorporar a la serie de Bambú Producciones, luce una media melena castaña oscuro, pero la cosa tiene truco. «Amaia lleva una peluca con la que está superguapa, que le hace una piel y unos ojos muy bonitos», nos cuenta la jefa de peluquería de la serie, Belén López-Puigcerber. Por su parte, la actriz asegura que está encantada con su cambio de imagen. «Estoy acostumbrada a personajes con otras características físicas y este look me encanta. La transformación es fundamental para meterte en el personaje. Siempre me ha gustado disfrazarme y ponerme pelucas. El vestuario aporta mucho, aunque esta vez no luzco corsé, porque llevo la barriga incorporada», bromea (Lea las declaraciones completas de Amaia Salamanca). 

Amaia hará su aparición al final de la primera temporada y tras dar a luz, continuará. Lo cierto es que aunque está en el octavo mes de embarazo, su agilidad es fantástica. Eso sí, entre toma y toma, se bajaba de los 'stilettos' y se calzaba sus botas Ugg. 

Su incorporación ha supuesto su feliz reencuentro televisivo con Miguel Ángel Silvestre, con el que protagonizó esa historia de amor que conmovió a medio mundo en la serie 'Sin tetas no hay paraíso'. Esa noche, Amaia compartía escena con Asier Etxeandia, Manuela Velasco (lea la entrevista con la actriz) y Marta Hazas. Se trataba de un baile de gala, en el que todos lucían un estilismo impecable, sin duda, una de las grandes bazas de la serie. Cuando el director, Jorge Sánchez Cabezudo, dio la toma por buena, se hizo un descanso para cenar. 

Todo el equipo compartió mesa y mantel, con un menú compuesto de: macarrones, pescado con verdura y hamburguesas. Allí contemplamos con absoluta envidia cómo Amaia degustaba una hamburguesa con patatas fritas. Había que reponer fuerzas. Y es que la noche nos iba a deparar aún muchas sorpresas. En ese preciso instante, se estaban celebrando los Premios Unión de Actores, en los que estaban nominados Miguel Ángel Silvestre y Asier Etxeandía. Silvestre fue a la gala y al finalizar esta, se vino raudo y veloz hacia el rodaje. 

Abrazo de amigos
Etxeandía no pudo asistir porque le tocaba rodar. Aunque dijo a la perfección su papel, entre toma y toma, se notaba su nerviosismo. Bueno, el suyo y el del equipo, porque todos estaban pendientes, vía Twitter, del acto. De pronto, cuando estábamos charlando con el director, oímos un grito unánime de alegría. Asier y Manuela Velasco se abrazaban, sin dejar de saltar: había ganado el premio al Mejor Actor Protagonista de Teatro. «Tenía más nervios que si hubiera estado en la gala. Me ha dado pena no poder ir, pero ha sido por trabajo. ¡Y que no falte! El premio me ha hecho especial ilusión porque escribí una carta para que la leyeran mis socios si me daban el galardón; desconocían lo que ponía y hablaba de ellos», nos dice el actor, exultante de felicidad. Asier desprende buen rollo y sus compañeros nos lo confirman. «Como entre en ‘modo absurdo’, no soy capaz de dejar de reírme», nos dice de sí mismo (lea la entrevista completa). 

Y en ese momento, llegó Silvestre, muy guapo con un esmoquin de Dior Homme, y se fundió en un sincerísimo abrazo con su compañero. Él no había sido premiado, pero se alegró mucho del triunfo de Asier. Buena gente también Miguel Ángel. La productora nos había pedido que no realizáramos ninguna pregunta personal a los actores y cumplimos escrupulosamente. Tampoco era ni el lugar ni el día para, por ejemplo, preguntar a Silvestre por su reciente ruptura con Blanca Suárez.

Cuando comenzamos a charlar con él, se mostró muy amable, pero un poco tenso. A medida que se dio cuenta de que no le íbamos a lanzar ninguna pregunta comprometida, se fue relajando. Y así, nos contó cómo fue su reencuentro con Amaia, a la que adora: «Lourdes Barroso (directora de Comunicación y relaciones públicas de Bambú) me dijo que una persona me quería saludar. Cuando vi a Amaia me alegré muchísimo» (lea la entrevista a Miguel Ángel Silvestre completa). Y llegó el momento de retomar claqueta y rodar otra escena. Miguel Ángel no entraba todavía. 

El turno de Paula
Los protagonistas eran Asier Etxeandía, de nuevo, Cecilia Freire, que es todo dulzura (lea la entrevista con Freire), y Paula Echevarría. Por entonces, Asier, que ya sabía que tenía su premio, estaba pletórico y contagiaba esa alegría a sus compañeras. Curiosamente, en la escena, brindaban con champán. Paula nos comentó que a ella no le gusta rodar de noche: «Te cambia el biorritmo, pero normalmente, tenemos un horario bueno. Semanas como esta se convierten en algo anecdótico. Nos pasó lo mismo con un capítulo que rodamos en el hotel Ritz, que tuvimos que duró varias noches». 

Paula está encantada con su imagen en la serie (lea la entrevista completa a Paula Echevarría). Tanto que si hay una segunda temporada, como se espera, no quiere que se lo cambien. Su pelo es obra y gracia del equipo de Belén López-Puigcerber: «Con Paula tiro de posticería, porque su pelo es mucho más largo y no me da para la época. Para conseguirlo y no cortarlo, tiro de postizos». Belén nos cuenta que otras actrices sí han pasado por tijera, como Manuela Velasco y Marta Hazas, que han dicho adiós a sus melenas largas. 

Creando personajes

Para Belén lo más interesante es crear los personajes: «Lo divertido es inspirarte en un montón de cosas diferentes, como cuadros, películas o fotos. Así se te van ocurriendo cositas mezcladas para cada personaje. Tenemos que estar en permanente contacto con Ana, de maquillaje, que es mi hermana, y con vestuario, que va por delante de nosotras porque necesita más tiempo. Luego, solemos tener una reunión con el director antes de la lectura de guión, donde te dicen por dónde quieren ir». Su equipo lo conforman siete personas, muy pocas si se tiene en cuenta que también se ocupan de los figurantes, de los que cuidan hasta el mínimo detalle.

Por su parte, Ana López Puigcerber, la jefa de maquillaje, nos cuenta que ha tirado mucho de referencias familiares: «Hay mucha documentación en revistas y en cine, pero también nos fijamos en la gente de verdad. No me gusta que todo el mundo resulte muy moda ni que quede todo igual». Lo más curioso es la calidad del resultado con el ritmo trepidante de trabajo que llevan: «No más de una hora por personaje, entre maquillaje y peluquería». 

Las López-Puigcerber son dos cracks. De hecho, estuvieron nominadas a los Goya por 'Grand Piano'. Ambas trabajan en comunión con Helena Sanchis Mira, la jefa de vestuario, que es una auténtica artista de la aguja. «Hay vestidos y complementos confeccionados por nosotros y otros, auténticos de la época, que los hemos encontrado en coleccionistas de Londres y de Madrid. Contamos con muy buenos profesionales. Tengo conmigo seis personas y luego, hemos contado con un taller interno y estamos confeccionando mucho con Cornejo. Si no, no llegamos». 

La noche llega a su fin, queda la última escena: Ana Ribera, es decir, Paula Echevarría, comparte cámara con dos hombres: Miguel Ángel Silvestre, que hace de Alberto Márquez, y Javier Rey, de Mateo Ruíz. Solo les decimos que se besa con uno de ellos. Continuará...

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