Aunque el ganador del Mutua Madrid Open de tenis fue Roger Federer, cuyo estatus ya está elevando entre los comentaristas deportivos al nivel de 'mejor jugador de todos los tiempos, hay quien quiso robarle el protagonismo durante el torneo madrileño. A saber: desde el tono azul de la pista de tierra batida -que ha recibido quejas por parte de unos cuantos jugadores- hasta Will Smith pasando por Cristiano Ronaldo e Irina Shayk, cuyo noviazgo parece no pasar de moda. 

Si Will Smith el domingo logró eclipsar junto a su mujer a la mismísima Infanta Elena, los protagonistas indiscutibles de la semana fueron la pareja formada por el futbolista del Real Madrid y la modelo rusa. Besos, risas, comentarios al oído... esa fue parte de la retahíla de movimientos realizada por la pareja, sentada en primera fila del pabellón. 

Aunque cada dos por tres surgen comentarios sobre un enfriamiento en su relación e incluso se ha comentado en numerosas ocasiones que la modelo, afincada por motivos de trabajo en Nueva York, no tiene buena relación con la familia del futbolista, ellos siguen adelante. Así, entre comentarios, escasos saludos de la rusa a quienes se acercaban a saludarles, y confidencias, pasaron la semana disfrutando del tenis. 

Tanto, que si el viernes acudieron a ver el partido entre Federer y David Ferrer, el sábado repetían en las gradas de la Caja Mágica, y el domingo era Irina la que volvía para ver la final y, de paso sentarse junto a una amiga a escasos centímetros de la Infanta Elena. Pero no importaba donde estuvieran ni con quién, ellos eran los reyes de la grada. Tanto que durante el partido de Federer algunos invitados vip, como el actor Fernando Tejero, quisieron hacerse una foto con el astro madridista y otros, como Manolo Santana, no perdieron la oportunidad de saludar a la pareja entre punto y punto. 

Y mientras tanto, ellos a lo suyo, riendo, y compartiendo un trozo de chocolate que, de pronto apareció en las manos del futbolista y que mordisquearon entre los dos mientras reían cual niño pequeño que hace una travesura. Así, pues, pese a los rumores, ya han dejado claro que lo suyo, pese a las bromas que se gastan, va muy en serio.