La actriz llevó a su hija a ibiza, donde va a pasar unos días de vacaciones con su padre. ¿El hacha de guerra? enterrado.

Para Aitor Ocio y Laura Sánchez, la pequeña Naia es lo más importante y por eso, han decidido dejar atrás sus diferencias y mantener una buena relación por el bien de su hija. Como muestra de la cordialidad que mantienen, la actriz y modelo, de 31 años, viajó personalmente a Ibiza para llevar a la niña junto a su padre, con el que va a pasar unos días de vacaciones.

El exfutbolista vasco, de 35 años, acudió a recibirlas al aeropuerto y tras saludarse afectuosamente, los tres se fueron a desayunar a una terraza. Naia, de cinco años, se mostró encantada de tener juntos a sus padres, con los que no dejó de jugar. Y es que, para Naia, no es algo habitual gozar de la compañía de ambos progenitores, que, según la sentencia definitiva, del 14 de junio de 2011, dictada por la Audiencia Provincial, tienen la guardia y custodia compartida de su hija.

Durante las tres horas que duró el encuentro, la expareja mantuvo una conversación distendida y, posteriormente, antes de que la sevillana emprendiera el vuelo de regreso, dieron un paseo acompañados por la niña.

Tras anunciar su separación en 2009, los dos han rehecho sus vidas: ella está feliz junto al cantante David Ascanio y él, junto a Bárbara Muñoz, con la que ha manifestado que le gustaría formar una familia.

Tanto Aitor como Laura están poniendo de su parte para que el buen filling dure para siempre, una situación que será de gran ayuda para la estabilidad personal de ambos. Aitor, en concreto, tras anunciar su retirada en mayo del fútbol profesional, ha abierto una clínica de estética en Bilbao –Henao– y trabaja en un proyecto para abrir un club de padel con el arquitecto Joaquín Torres.