Una de dos, o Katy Perry se está abandonando o acumula muchos malos días seguidos. Acostumbrados a que las estrellas ofrezcan su imagen más deslumbrante en público, sorprende cuando se las 'pilla' en un mal día. Es el caso de la pobre Katy, que salió en bata y pijama a saludar a unos operarios del aeropuerto de Sidney (Australia) que le pidieron una foto.


Katy Perry no tiene vergüenza... Al menos eso se deduce de las fotos en las que Katy Perry sale de su avión privado con bata de abuela, pijama y botella de bebida energética en ristre.

La cantante no tiene problemas en posar para los operarios del aeropuerto de Sidney (Australia) con ropa de andar por casa. Y los paparazzi toman buena nota de ello... 

Alejada de su imagen más sexy, Katy Perry se oculta bajo unas grandes gafas de sol y rápidamente vuelve a su avión después de bromear con los operarios.

Ya es la segunda vez que vemos a la intérprete de 'I kissed a girl' de esta guisa después de que su novio la sorprendiera en 'Twitter'... ¿Se caerá el mito a la tercera?