La reina Isabel II de Inglaterra ha recibido en el castillo de Windsor a la realeza extranjera para celebrar con un almuerzo sus 60 años en el trono, en lo que será la mayor reunión de monarcas reinantes de los últimos años. Llegados de todas partes del planeta, la ausencia más notoria ha sido el de Don Juan Carlos y Doña Sofía, que lo han considerado 'poco adecuado' tras el anuncio de la visita del Príncipe Eduardo a Gibraltar.

Desde el mediodía, Isabel II y el Duque de Edimburgo han recibido en el Palacio de Windsor a los máximos representantes de la monarquía internacional, a excepción de la española, como parte de los festejos por el 60º Aniversario de la coronación de la Reina de Inglaterra. Para continuar con los fastos, el príncipe Carlos, heredero al trono británico, agasajará durante la noche a los monarcas extranjeros con un banquete en el Palacio de Buckingham, residencia oficial de la Familia Real británica.

Al Jubileo de Diamantes, que recuerda la llegada de Isabel II al trono el 6 de febrero de 1952, no ha asistido la reina Sofía de España pues el Gobierno español lo considera "poco adecuado", ante el viaje que hará el mes próximo al peñón de Gibraltar el príncipe Eduardo, hijo menor de Isabel II, con motivo de esta celebración.

Además de monarcas europeos, han acudido los emperadores de Japón, el rey Hamad Al Khalifa de Bahrein o el rey Mswati III de Suazilandia. Precisamente la presencia de ese rey africano ha generado numerosos críticas debido a su estilo de vida de lujo en su país, donde la población apenas puede subsistir.

También ha sido controvertida la presencia del rey de Bahrein, ya que las organizaciones humanitarias han criticado los abusos de los derechos humanos en ese país a raíz de las revueltas civiles.

La reina Isabel ha estado acompañada de sus familiares más cercanos, entre ellos los duques de Cambridge, su nieto Guillermo y su esposa Catalina, imprescindibles en los eventos reales desde su boda el 29 de abril de 2011.

Como parte de las celebraciones, en los últimos meses, Isabel II y el duque de Edimburgo han visitado varias ciudades británicas, mientras que otros miembros de la Familia Real viajarán al extranjero en representación de la Reina.

Los principales festejos tendrán lugar en Londres entre el 2 y el 5 de junio, entre ellos un concierto de música pop ante el Palacio de Buckingham y un desfile de cientos de barcos por el río Támesis.