Con motivo de la beatificación del Papa Juan Pablo II, los Príncipes de Asturias se han desplazado hasta la ciudad del Vaticano para asistir a la ceremonia oficiada por Benedicto XVI junto a otros mandatarios extranjeros.

Para la ocasión, Doña Letizia se ha decantado por un estilismo en negro riguroso, muy clásico y formal, como requería la ocasión, y ha lucido la tradicional mantilla negra española.

Junto a Don Felipe y la Princesa Letizia, que encabezaban la delegación española que se ha trasladado hasta el Vaticano, han estado acompañados, entre otros, por el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, y la vicepresidenta de la Generalitat de Cataluña, Joana Ortega.

El diputado popular y vicepresidente tercero del Congreso, Jorge Fernández Díaz, completaba junto al secretario general de la Casa del Rey, Ricardo Díaz-Hochleitner, y la embajadora ante el Vaticano, María Jesús Figa, la delegación oficial que representaba a España en esta ceremonia, a la que también ha acudido la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, según informa EFE a partir de fuentes diplomáticas.

Dentro de esta segunda delegación española "no oficial", han asistido a la beatificación de Juan Pablo II el secretario de Relaciones Internacionales de la Generalitat de Cataluña, Senén Florensa, y los diputados Cristóbal Montoro y Fátima Báñez (PP), María Concepció Tarruella y Montserrat Surroca (CiU) y Carlos Salvador (UPN).

Más de cincuenta obispos y arzobispos españoles, entre ellos el cardenal arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal, Antonio María Rouco Varela, y el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluis Martínez Sistach, han estado presentes también en la ceremonia de beatificación.

La mayoría de los obispos han viajado encabezando peregrinaciones de fieles de sus diócesis que se han organizado para cubrir el trayecto en autobús, avión o incluso en barco.