Cuando las temperaturas suben, una de las pocas formas de sobrevivir (si no puedes escaparte a un paraíso playero) es poniendo el aire acondicionado. Repasamos las claves para elegirlo y desmontamos algunos falsos mitos sobre su uso. Ante el rigor veraniego pulsa el ‘on’ y di adiós al calor.

Aire acondicionado: ¿enemigo o aliado?

Acaba con ese falso mito: poner el aire no es malo, lo malo es enchufarlo a una temperatura glaciar y mantenerlo así todo el día. 

“Al contrario de lo que se cree, la climatización mejora la calidad de vida y nos permite sentirnos más cómodos, relajados e incluso estar de mejor humor en nuestro día a día. Diferentes estudios señalan que su uso tiene múltiples beneficios para la salud. Ayudan a tener una sensación térmica agradable, controlan la sudoración y disminuyen la presencia de insectos y parásitos en el aire”, explica Esther Alonso, senior marketing manager White Goods de Samsung. 

¡Convencida! Quiero un aparato de aire acondicionado en mi vida, perdón, en mi casa. Y si es posible con tecnología wifi, que me permita conectarlo y elegir la temperatura desde mi 'smartphone'.

¿Cuál elegir? 

Tres aspectos influyen directamente en la elección:

1. Los metros importan. Elígelo de acuerdo a las dimensiones del espacio donde lo vas a ubicar (calcula 100-150 frigorías por metro cuadrado). La cosa es sencilla: a más metros, más frigorías necesitas.

2. La zona climática. Evidentemente Galicia y Andalucía no tienen el mismo clima y las necesidades cambian. ¡No pases calor ni te mueras de frío!

3. Las características de tu casa. Todo influye. Desde la orientación pasando por el número de ventanas o si se trata de un dúplex con una calurosa parte de arriba… Si no sabes por dónde empezar, la OCU cuenta con una calculadora para conocer la potencia que necesitas.

Otros aspectos que (también) puntúan

Una vez hecha la primera criba, repasa otros aspectos que también importan (y mucho).   

1. Si el espacio donde lo vas a instalar es pequeño, pon un equipo compacto para que visualmente se integre mejor y “ocupe” menos. Quieres aire, pero no a cualquier precio.

2. Si lo vas a instalar en el dormitorio y quieres dormir a pierna suelta y sin un ruido constante, elige siempre un modelo por debajo de los 24 dB. Hay algunos que no superan los 16 dB (ni el ruido de una mosca). Si no lo ves claro, piensa que en una biblioteca el nivel sonoro es de 36 dB. ¡Así, sí!

3. Y ya puestos, evalúa otras necesidades. Si eres alérgica procura que incorporen filtros antibacterias; o elígelo con bomba de calor, si se trata de una habitación muy fría y quieres reforzar la calefacción en invierno. 

La hora de la verdad: la instalación


Ya está. Eres una verdadera experta en aires y frigorías, pero te falla el tema de la instalación. Ah, ¿pero necesitan instalación? La respuesta es sí, aunque no te asustes, la mayoría de las veces ni te enteras (si no es por la factura del instalador). 

Si en tus planes no entra hacer grandes obras, el aire invisible por conductos (colocada por el techo y con rejillas en cada habitación) no es tu opción. Apuesta sólo por este sistema si vas a hacer reforma. 

Ante esta perspectiva, los splits son tus mejores aliados, tanto si sólo quieres climatizar una habitación como varias, instalando un multisplit: varias unidades interiores independientes, que se conectan a una sola unidad exterior. La instalación se realiza en un día, sin apenas obras, especialmente si hay poca distancia entre la unidad interior y la exterior.

No olvides que ésta tiene que estar oculta de la luz solar y en un lugar con ventilación, y para evitar problemas con los vecinos (si vives en un bloque de pisos) asegúrate de que puedes instalarlo en esa fachada. ¡Te ahorrarás muchos quebraderos de cabeza!

Los constipados y las bacterias, a raya

Cierra las ventanas y enchufa el aire. ¿Sabías que para las personas con alergias es más sano cerrar las ventanas y poner el aire que dormir con las ventanas abiertas? Eso sí, siempre que mantengas una temperatura alta y los equipos incorporen filtros antibacterias, capaces algunos de ellos de eliminar hasta el 99% de las bacterias existentes en el aire.

Usar un aparato de aire en el dormitorio, mejora la calidad del sueño y, por lo tanto, te permite rendir más al día siguiente. Alonso nos da las claves: “La temperatura óptima debe oscilar entre los 20-22ºC, nunca menos, y no exponerse a cambios drásticos. Así, además rebajamos la factura de luz”.

Y el consumo, también

Nos preocupa, queremos disfrutar de aire acondicionado, pero no queremos que se dispare nuestro consumo eléctrico. Por este motivo, los nuevos equipos incorporan tecnología Inverter, que reduce el consumo del aparato hasta un 40%. Si no quieres sorpresas en la factura, fíjate en la etiqueta energética, la Clase A+++ es la más eficiente.