Cambio de estación. Toca sacar abrigos y jerseys y guardar bikinis, shorts y vestidos de tirantes. ¿Te cansas solo de pensarlo? ¡Nosotras también! Por este motivo, hemos decidido ponernos manos a la obra. No podemos hacerlo por ti, pero sí podemos ayudarte a organizarlo más rápidamente, aprovechando mejor el espacio y logrando que tus prendas “preferidas” siempre estén a mano…. ¡Y sin arrugas! Aprende cómo con estos seis trucos:

1. Operación limpieza

Es el momento de echar un vistazo a tus cosas y deshacerte de todo aquello que llevas años sin ponerte. ¿Te suena? Di adiós a ese pantalón que compraste en rebajas por si adelgazabas dos kilos, al jersey azul que tan buenos recuerdos te trae de tu adolescencia… La primera regla para ordenar es “eliminar” todo aquello que no usas. Solo ocupan espacio y te impiden encontrar el resto de la ropa que sí te pones.

2. Qué orden sigo

Puedes organizarla por colores y tipo de prendas o por el uso (ropa de trabajo, de fiesta, de fin de semana, etc). Elige aquella opción con la que te sientas más cómoda, teniendo en cuenta que nunca, por ejemplo, debes separar los trajes. La chaqueta y el pantalón o la falda deben ir juntos en el armario, ya que así es más fácil localizarlos y ocupan menos. La colocación ideal es aquella que te permite localizar todo rápidamente, amortiza el espacio de tu armario y no deja las prendas arrugadas. 

3. La ropa doblada 

“Guarda las camisetas dobladas en forma de escalera. Como un acordeón, primero las de manga larga y después las de manga corta. Cada prenda que coloques debe ir un poco más atrás. Evita hacer una columna, ya que además de abultar más, si tienes muchas se pueden caer”, recomienda Lola Puras de Orden en Casa. Mientras que los jerséis también van doblados, pero, “en lugar de poner las mangas en el centro y doblar, para que ocupen menos cruza una manga con otra y dobla en medio. Así queda más fino”, añade la experta.

4. Las prendas de colgar

Los pantalones, las faldas y los vestidos van en perchas. Los pantaloneros son accesorios que te lo ponen más fácil y permiten guardar varias prendas en el mínimo espacio y sin que se arruguen. Para las faldas son ideales las perchas con pinza. Sujétalas por la cinturilla y nunca más de dos o tres. Los vestidos de uno en uno con perchas especiales, para que no se deformen los hombros. 

5. La ropa interior

Los separadores en los cajones son la mejor opción para la ropa interior, siempre que no tengas mucha. Si tienes muchos calcetines, por ejemplo, dóblalos y multiplicarás por tres la capacidad del cajón. Mientras que las braguitas se deben colocar dobladas con tres pliegues y apiladas. Para pañuelos y cinturones tienes varios accesorios, según tu armario. Con separadores en un cajón o colgados en portacinturones o perchas especiales.

6. Encarga la tarea a un profesional 

Si no tienes tiempo, el tema te supera o no encuentras la camisa para ir a trabajar. Ponte en manos profesionales y deja que un experto (expertas en este caso) hagan esta tarea por ti. En Orden en casa, tras una entrevista personal, te hacen un presupuesto y se ponen a organizar tu armario… ¡Y tu vida!