Que no te roben en vacaciones: protege tu vivienda de los ladrones

  • Advertencia: los ladrones no veranean. Por eso, si no quieres encontrarte desagradables sorpresas a tu vuelta, es necesario que tomes medidas. Te damos las claves para proteger tu vivienda de los cacos. Vete tranquila, cuando vuelvas aquí seguiremos. Nosotras… ¡Y tus cosas!

Objetos de deseo

Dinero, joyas y equipos electrónicos son, por este orden, los objetos preferidos por los cacos, según el 'Estudio sobre robo de viviendas' realizado por Línea Directa. Por si acaso (solo por seguir la máxima de “más vale prevenir…”), antes de irte, haz inventario con los números de serie, la marca de tus equipos y toma algunas fotos de los objetos de más valor. Si te gusta controlarlo todo, bájate Encircle, una app gratuita que te lo pone más fácil. Si vives en una vivienda unifamiliar, extrema las precauciones, ya que son su objetivo principal, aunque los pisos siguen siendo un buen segundo plato.

Respecto al método, forzar las ventanas, extraer el bombín del la cerradura y el “resbalón” (abrir la puerta usando una tarjeta de crédito o una radiografía) son los más usados. Y, por favor, olvídate de esconder las cosas de valor debajo del colchón, el frigorífico o la cisterna del baño; aunque no lo creas, según el estudio de la aseguradora, el 23% de los propietarios reconoce guardarlos precisamente ahí. Estos son los sitios donde primero miran los ladrones.

Cuidado con el exceso de información

Sé prudente. Vale que estés deseando marcharte, pero tampoco hace falta que lo publiques en el BOE. Los ladrones controlan las redes sociales, por lo tanto, todos los datos que les facilites a tus amigos (me quedan tres días, cambio de horarios…) dan pistas a los cacos sobre tus movimientos. Procura no hacer ‘selfies’ delante del cartel de “Bienvenida a Tarifa” y desconecta las aplicaciones que señalen tu localización cuando haces público algún comentario. Se trata de estar conectada, no controlada.

No se lo pongas fácil

Evalúa el estado de tu casa. Está demostrado, si tardan más de dos minutos en forzar los accesos, abandonan. Revisa que las cerraduras no se atasquen, que los marcos de puertas y ventanas están bien, que la iluminación exterior sea suficiente, para que no haya sombras donde esconderse. Presta especial atención a balcones o ventanas por las que haya tuberías o un árbol, ya que es más fácil el acceso. Y si esto ocurre, piensa en poner rejas.

Refuerza las ventanas y la puerta y no te olvides de cerrar (aunque parece obvio no lo es tanto) esta última con llave, así será más difícil abrirla. Las puertas acorazadas son la mejor opción, especialmente si tienen cerradura con control de copia y es antiganzúas. Y si tus persianas están mal, aprovecha el momento y sustitúyelas por unas de seguridad de aluminio extrusionado con lamas autoblocantes, que impiden la apertura externa cuando se encuentran cerradas (en Persiluxe).

Que parezca que estás

Si los ladrones están buscando un objetivo, pasarán de largo si creen que no te has ido. Así, si vas a estar bastantes días fuera, dile a alguien que te recoja el correo, su acumulación es uno de los signos de que la casa está vacía. 

Hazte con un sistema para que las luces se enciendan o se apaguen cuando te interese. De manera que parezca que hay gente. La opción más sencilla (y económica) es un temporizador (desde 7 €en cablematic.es). También hay apps, como la Philips Hue, que te permite controlar las luces de tu casa desde tu iPhone o iPad. Es gratis, aunque solo es válida para luminarias Philips. 

Y si no quieres gastar ni un euro, usa la opción de programación que tiene tu tele, así se encenderá todos los días a una hora. Barato y eficaz, ¿no? En el jardín, sustituye las bombillas de tus apliques y farolas por unas con sensor crepuscular (en Decorvise 31 €, con portalámparas), para que se enciendan cuando anochezca. 

¡No, sin mi alarma!

Si a pesar de todo, te queda la duda y no te ves capaz de abandonar tu casa sin “acorazarla”, lo tuyo son las alarmas. Antes de decidirte por una u otra, mira las ofertas (antes y durante el verano siempre tienen alguna). Un consejo: no elijas a la primera y negocia. Y si nos permites una puntualización: procura no pasarte todas las vacaciones enganchada al 'smartphone' o la tableta “vigilando” que tu casa está a buen recaudo. Estas aplicaciones son muy prácticas como perro guardián, pero crean adicción. ¡Buen viaje!