En los tiempos que corren, se ha arriesgado a poner en marcha una incubadora de nuevos proyectos científicos y de jóvenes talentos. ¿Puede haber mayor osadía?

A Teresa Gonzalo le apasionan los retos. Por eso esta científica que busca terapias contra el cáncer y el sida decidió cumplir su sueño en plena crisis: crear una empresa comprometida con la sociedad, que ahora tiene entre sus objetivos poner en circulación un tratamiento tópico que frene el avance del VIH. Doctora en Biomedicina, y con honores, por la Universidad de Groningen (Holanda) y coautora de dos patentes mundiales,y una de las mujeres del año para Mujer hoy, tiene la obsesión de que el avance científico no se quede sobre el papel. Con este propósito trabaja y sigue poniendo en marcha el lema que rige su día a día: continuar aprendiendo. 

Mujer hoy. Hace dos años recibió el premio MIT Technology Review Innovadores Menores de 35 y fue elegida Innovadora Solidaria. Antes, consiguió el primer galardón de la Fundación Genoma España. ¿Cómo valora que ahora sean los lectores de Mujer hoy quienes reconozcan su labor? 

Teresa Gonzalo. Es increíble, me he llevado una enorme sorpresa, porque es una buenísima noticia que la ciencia sea de interés para todo el mundo. Que los lectores hayan reconocido mi trayectoria y el proyecto en el que estoy involucrada es de un valor impresionante para mí. Signifi ca que la gente sí se preocupa por aspectos interesantes de la salud y de la ciencia, y por cómo nos impactan en el día a día. 

P. ¿Cuándo y cómo nació su interés por la investigación? 

R. Desde pequeña me encantaba indagar, saber los porqués de todo. Me gustaba hacerme preguntas e intentar buscar las respuestas. Pero fue estudiando en Holanda cuando descubrí que me apasionaba de verdad la investigación, porque podía tener efectos prácticos. Así que cuando volví a España, quise poner en marcha un proyecto útil, y como eso requería un desarrollo empresarial, estudié un MBA para poder hacerlo realidad. 

P. ¿Así fue, entonces, como surgió su propia empresa, Ambiox Biotech? 

R. Sí, pensé que si no la creábamos nosotros [tiene otros tres socios investigadores], todo el trabajo que hacemos en el laboratorio quedaría en un artículo científi co. Este es un problema que ha habido durante mucho tiempo en España: el científi co no iba más allá, porque su labor era exclusivamente investigar y no se permitía la transferencia a la comercialización, con lo que toda la sociedad perdía ese benefi cio. No solo por el producto en sí, sino también porque se crea una empresa que puede acoger a otros especialistas. De hecho, nuestro objetivo es que también podamos asumir jóvenes talentos. 

P. ¿Cuál es su proyecto más inmediato? 

R. Poner en circulación un gel de uso tópico que prevenga las cinco millones de nuevas infecciones por VIH que se producen cada año en el mundo. Tenemos que terminar todos los estudios de la fase preclínica para después pasar al estudio en humanos. Ahora mismo necesitaríamos asociarnos con una empresa farmacéutica que tenga capacidad para afrontar unos costes que están entre los 500 millones y un billón de euros. 

P. Es investigadora, empresaria y mentora de jóvenes en el Venture Lab de IE Business School. ¿Con qué se queda? 

R. Ahora me siento más identifi cada con el desarrollo empresarial. De todas formas, estas áreas no están tan desconectadas. La búsqueda de nuevos negocios se parece a los experimentos que hacemos: se trata de ver cuál es la hipótesis que más se acerca al mercado. Hay algo en común, que es la ambición y las ganas de que los proyectos funcionen. Partes de cero en ambos casos, tienes que construirte el camino y estás todo el tiempo lidiando con la incertidumbre y el alto riesgo, y en ninguno de los dos casos puedes dormirte en los laureles. Me parece apasionante describir un problema, intentar solucionarlo y ponerse manos a la obra con un equipo lleno de profesionalidad. Es un reto al que me gusta enfrentarme. 

P. ¿Condiciona de alguna forma el hecho de ser mujer en el campo científico? 

R. Depende de cada uno. Quien quiera luchar, demostrar sus méritos y trabajar para ello, puede conseguir lo que se proponga. Es cierto que sigue habiendo menos puestos directivos ocupados por mujeres, pero las puertas están abiertas. Es cuestión de demostrar tu valía. ¿Cree que el talento investigador está infravalorado en España? Con los recortes, se está destruyendo muchísimo valor que se había creado durante años, y es un conocimiento que no se adquiere en dos días. Todos perdemos, no solo los científi cos. Pero creo que el público en general sí valora la investigación, porque en las encuestas recibimos una valoración muy alta. Sin embargo, en los órganos de poder estamos infravalorados, si tenemos en cuenta cómo se trata la investigación en los presupuestos. Así es totalmente comprensible que compañeros con mucho talento acaben marchándose. Y que conste que a mí me parece fantástico poder pasar un tiempo en otro país investigando, en eso estoy totalmente a favor y lo fomentaré con mis hijos, pero no es admisible que si quieren volver no tengan opciones. Y no las hay.

P. ¿Es fácil conciliar vida laboral y familiar? 

R. Tengo dos hijos pequeños y creo que es difi cilísimo. Quien diga lo contrario, miente. Pero yo no lo tengo más complicado que cualquier otra madre trabajadora. La apuesta de proyecto que he hecho es de altísimo riesgo a nivel laboral en cuanto a estabilidad, pero todas las profesionales estamos en la misma liga. 

 

Muy personal 

-Nació en Madrid en 1977. Está casada y tiene dos hijos, de siete y tres años. Es doctora en Biomedicina y licenciada en Farmacia. 

-Fue coordinadora de Innovación y Gestión de I+D en Nanomedicina del Hospital Gregorio Marañón de Madrid. 

-Es coautora de dos patentes, resultado de la investigación en el proyecto CENIT de la Univ. de Santiago y PharmaMar. 

-Es socia de Ambiox Biotech, junto a otros tres investigadores