Kim Cattrall y Sharon Stone, en lucha contra el Sida

El centro de Viena fue invadido por miles de "extraterrestres" que acudieron al Ayuntamiento de la ciudad del Danubio para celebrar la mayor gala caritativa de Europa, el "Life Ball". La fiesta vienesa para recaudar fondos en la lucha contra el Sida, que ha celebrado su 16 edición, había convocado a sus invitados este año bajo el lema "Landing on Planet Life Ball" (aterrizando en el Planeta Life Ball).

Por la alfombra roja que unía el Ring, la monumental avenida de la capital austríaca, con el Ayuntamiento se pasearon "aliens", robots y astronautas en un desfile de disfraces que iban desde el minimalismo más desnudo a la sofistificación más tecnológica. Plumas, terciopelos, tejidos plateados y purpurina, mucha purpurina, fueron los elementos decorativos más utilizados por los visitantes que acudieron al baile más original de la temporada en Viena. Una hueste festiva de drag queens espaciales, ángeles galácticos y androides ocuparon la plaza del consistorio vienés antes de comenzar el baile propiamente dicho en el interior del Ayuntamiento.

El ambiente, cargado de erotismo y provocación, demostró que Viena puede ofrecer más que óperas de Mozart y el recuerdo de la emperatriz Sisi. Así opinaron Sol y Fátima, dos española residentes en Viena, que participaron en el Life Ball como voluntarias. "Estamos encantadas", declaró Sol, una arquitecto donostiarra para quien en Viena reina la cultura de "ponerse guapo y salir a un baile". Eso sí, respecto a la originalidad de los atuendos, las dos españolas coincidieron en que "de la gente que va más extravagante, la mayoría son extranjeros".

A todos, nacionales y foráneos, aplaudió con entusiasmo el numeroso público que se congregó para disfrutar del llamativo espectáculo en las inmediaciones de la plaza del Ayuntamiento, que acogió un año más la celebración del Life Ball. Tras el paseo por la alfombra roja, sobre el escenario Red Ribbon (el lazo o listón rojo que simboliza la lucha contra el SIDA) fueron apareciendo las estrellas que acudieron a apoyar la gala. La "top model" Linda Evangelista, la cantante de Blondie, Debbie Harry y la actriz Kim Cattral, de la serie "Sex and the City" subieron a la tribuna para reivindicar solidaridad en la lucha contra el VIH. Cattrall entusiasmó al público vienés cuando pronunció parte de su discurso en un muy buen alemán y aseguró que "celebrar la vida" es la mejor manera de enfrentarse contra la enfermedad.

Pero la reina de la inauguración del baile fue un año más, y ya van tres, la actriz Sharon Stone. La protagonista de "Instinto básico" reivindicó su amistad con Gery Keszler, organizador de la fiesta caritativa, y aseguró que su trabajo "importa" e hizo un llamamiento a la gente a levantarse: "no podemos vencer al Sida si no levantamos a la humanidad".

Tras la apertura de la gala, un desfile de lencería de la marca "Agent Provocateur" caldeó el ambiente, con modelos invitados como el actor Alan Cumming (Goldeneye) y Udo Kier (Halloween). El cantante Mel Merio y la banda "Chicks and the speed" interpretaron el tema oficial de la gala de 2008 "The Life" (la vida") justo antes de que los 4.000 invitados entraran en el Ayuntamiento. La mezcla de estilos fue tal, que se pudo ver a Nina Hagen en el mismo escenario que momentos antes habían ocupado los niños cantores de Viena.

Una vez dentro del Ayuntamiento, y como no podía ser menos en la capital del Danubio, la velada de baile se abrió con un vals de Johann Strauss hijo, aunque cambió luego de línea musical con un recital de la cantante Debbie Harry.

El "Life Ball" aúna desde hace ya 16 años "glamour" y solidaridad para recaudar fondos en la lucha contra el Sida. Desde que comenzó a celebrarse en 1992 y hasta el pasado año, la gala ha logrado reunir 10,4 millones de euros que han sido empleados por la asociación Aids Life en la lucha contra el VIH. Entre las ONG y entidades apoyadas por la organización del Life Ball se cuenta la fundación presidida por el ex presidente estadounidense Bill Clinton, que el pasado año recibió 1 millón de euros. Este año, el ex mandatario canceló a última hora, por motivos de agenda, su participación en el acto caritativo que se celebra un día antes del Life Ball y en el que estaba previsto que le fuera entregada una nueva aportación económica. En reconocimiento a su labor, el Gobierno austríaco concedió hoy a Kesler el "distintivo de honor" de la República.