El guardameta del Real Madrid y de la Selección Española se ha erigido en la última Eurocopa como uno de los mejores porteros del mundo, por no decir el mejor. Son muchos los que estarían dispuestos a pedir a gritos la canonización de San Iker Casillas y hay hasta quien le pondría una calle a su madre. Pero si el de Móstoles es buen portero, parece que es mucho mejor persona. Junto a Emilio Butragueño, el mítico delantero que abanderó “la Quinta del Buitre”, Iker ha estado en la Sierra Peruana para apoyar las labores humanitarias de ayuda a la infancia de la ONG Plan Internacional.

Patabamba es una comunidad de campesinos peruana que, a casi cuatro mil metros de altura y enclavado en el Valle Sagrado de los Incas, permanece prácticamente aislada de los avatares de la modernidad. Los dos futbolistas pudieron comprobar la gran labor que la ONG Plan Internacional desarrolla en este pueblo de tan sólo 500 habitantes de los Andes, en el que han creado una escuela, un taller de artesanía y un dispensario médico, y en el que fueron recibidos como auténticos ídolos, bajo una lluvia de flores y acompañados por niños que portaban banderas de ambos países.

Tras la visita a los diferentes proyectos apoyados por Plan Internacional en la zona, los dos deportistas repartieron 100 balones de fútbol entre los niños del pueblo y, como parece que el fútbol es capaz de unir hasta las culturas más dispares, no dudaron en improvisaron un partidillo con los más pequeños.

Emilio Butragueño es, desde hace dos años, miembro del consejo directivo de esta ONG que nació en Santander hace más de 70 años para ayudar a los niños de la Guerra Civil española y que actualmente defiende los derechos de la infancia en 69 países. Cuando este propuso a Iker Casillas participar en esta iniciativa, el portero no lo dudó ni un segundo y, según declaraciones del “Buitre” a EFE, se demuestra así “la categoría humana” que tiene.

Además, esta no era la primera vez que Casillas participaba en una acción humanitaria de este tipo, pues el año pasado estuvo en Sierra Leona visitando a los niños afectados por la guerra, en aquella ocasión junto a su ex novia, la que fuera Miss España Eva González.