La primera dama argentina mas poderosa de todos los tiempos, amada y odiada con pasión, fue de todo menos discreta. Su actitud vital,social y política se vieron bien reflejadas en un estudiado sentido de la puesta en escena que arrancó críticas feroces y admiración a partes iguales. Evita, actriz de sugunda fila,de origen humilde y dudoso, lucía las joyas más ostentosas y encargaba su vestuario personal y exclusivo a los mejores diseñadores mundiales de la época, como Dior y Balenciaga.

Su forma de vestir,elegante pero poco sutil, impactante y de un lujo casi inmoral ante la pobreza del pueblo argentino, era contradictoria con las ideas populistas y solidarias de las que ella misma era abanderada. Su aspecto, tanto como sus accciones, desató enconadas disputas y calentó los ánimos contra ella, forjó su imagen mítica y sin duda contribuyó a crear el personaje en el que se convirtió y que ha llegado hasta nuestros días.

A Evita le encantaban los trajes de noche con escotes pronunciados,halter o palabra de honor.No dudaba en exhibir grandes sombreros y ostentosas joyas. Vestía con elegancia los trajes sastre, generalmente entallados y monocromos, que usaba  como fetiche en sus actividades sociales a través de su Fundación.

Para eventos de mayor relumbrón, recurría frecuentemente a los estampados de moda, ya fuesen topos, motivos florales o cuadros príncipe de gales. Llevaba siempre tacones, nos se apeaba de sus peep toes, nunca le faltaban los pendientes y era,como marcaba la moda de aquellos tiempos, una mujer muy femenina.

Pocas veces usó pantalones y las faldas de la época eran más bien entubadas y por debajo de la rodilla. Las imágenes que conservamos de Eva son sobre todo de la década de los 40, ya que ella falleció en 1952, en unos años muy duros para el mundo en que la moda resurgiría con fuerza tras la II Guerra Mundial. Los cambios sociales, económicos y del papel de la mujer dieron un giro importante a la vestimenta femenina y Eva se apuntó a las nuevas tendencias.Lo cierto es que Eva no revolucionó nada, simplemente lució sin prejuicios ni limitaciones todas las posibilidades que la moda daba a la mujer en aquel momento.

Sus vestidos solían ser de vuelo amplio, largos si eran de noche y generalmente estampados .Le gustaban los drapeados y usaba mucho el escote palabra de honor. Llevaba el pelo teñido de rubio casi siempre hacia atrás, muy tirante, y con recogidos bajos que se convirtieron en su seña de identidad. Para las fiestas, optaba por peinados más elaborados con tupés. Siempre destacó por su piel blanca y perfecta y un maquillaje impecable

Gran representante de la moda de los años 40, se convirtió en un todo un icono mundial.