El "8" del 2008 llega dos semanas antes a Times Square y en metro

La última cifra del gran 2008 que se iluminará en la céntrica Times Square de Nueva York la próxima Nochevieja llegó hoy a su destino final, con dos semanas de antelación y tras recorrer la ciudad en metro. Todo está listo en el emblemático lugar de Manhattan para recibir el 2008, después de que el gigantesco número 8, de casi 230 kilos de peso y más de 2 metros de altura, llegara hoy en metro al lugar donde en la medianoche del 31 de diciembre anunciará el cambio de año a los neoyorquinos. Se trata de la primera vez en la historia de la ciudad en que una de las espectaculares cifras, que se iluminan cuando la gran bola de cristal cae desde lo alto del número 1 de Times Square, viaja en metro desde el taller donde la fabricaron en el barrio de El Bronx hasta el centro de Manhattan. El "8" viajó en el transporte público desde la única parte continental de Nueva York hasta la isla de Manhattan, para lo que utilizó los trenes de la ruta número 6 de la línea verde y las N y R de la amarilla. Tras su llegada a Times Square, el número se añadió al 2 y a los dos 0, junto a los que formará el 2008 que, de momento y hasta el próximo 19 de diciembre, será expuesto para turistas y locales en el centro de información turística de la ciudad en la misma plaza de Manhattan. Cuando queden doce días para finalizar 2007, las figuras numéricas quedarán instaladas definitivamente para dar la bienvenida al año nuevo con la iluminación de las 653 bombillas que la adornan. Se calcula que cada año un millón de personas acuden a Times Square desafiando las bajas temperaturas del invierno neoyorquino para dar la bienvenida al nuevo año, mientras que varios millones en todo EEUU están pendientes, desde sus casas y a través del televisor, de la caída de la típica bola de cristal y la iluminación de los números. Estas Navidades los neoyorquinos pueden ver de cerca, además de los dígitos del 2008, la nueva bola de cristal que caerá unos 24 metros por encima de los números y que este año estrena imagen. Con un siglo de historia a sus espaldas, la esfera ha sufrido en esta ocasión un nuevo diseño que posibilita que brille con más intensidad y ofrezca una mayor gama de colores durante la cuenta atrás hacia el 2008. La bola, además, ha ganado casi 170 triángulos de cristal, con lo que ya cuenta con cerca de 700, que serán los responsables de crear los efectos con que Nueva York dará la bienvenida al 2008 en la próxima Nochevieja.