Alberto de Mónaco, preocupado por la situación de un ballenato

El príncipe Alberto de Mónaco está preocupado por un ballenato huérfano que desde el pasado fin de semana yerra por las cercanías de la Costa Azul francesa. El Principado de Mónaco señaló hoy en un comunicado que Alberto II "sigue personalmente la evolución de la situación al no poder permanecer insensible a la suerte del bebé ballena y esperar un desarrollo inexorable sin intentar una intervención". El jefe de Estado -según el comunicado- quiere que se pongan en marcha "todas las medidas posibles" para salvar al animal, aunque es "consciente de las pocas posibilidades", dado que a su edad de seis meses el ballenato aún es lactante y es muy difícil que pueda alimentarse por sí solo. El pasado martes se puso en marcha en Mónaco una "célula de crisis" en la que están asociadas la Reserva Internacional Marítima en el Mediterráneo Occidental (RIMMO), la dirección de Asuntos Marítimos, la dirección del Medio Ambiente, la Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco, el Museo Oceanográfico y la Policía Marítima. El objetivo es "hospitalizar" en el mar a esta cría de rorcual común de ocho metros de largo y unas cuatro toneladas, mediante una especie de camilla flotante ofrecida por el departamento francés de los Alpes Marítimos. El rorcual común (Balaenoptera physalus) puede alcanzar los veintidós metros de largo y 75 toneladas y uno de sus hábitats es el Mediterráneo.