Condenan a pagar 200 euros al dueño de un gallo que no deja dormir a vecinos

El dueño de un gallo de la localidad de Malles, en el norte de Italia, ha sido condenado a pagar 200 euros de multa por las molestias que ocasiona a los vecinos el canto del animal al alba. La denuncia la inició una mujer que vive en ese pequeño pueblo de montaña, cerca del corral donde se encuentra el gallo, informan hoy medios locales. El dueño se defendió ante el juez diciendo que, de los cinco gallos que tenía, se había quedado sólo con uno ante las protestas de los vecinos, pero que necesitaba al menos ése para la supervivencia del corral. Sin embargo, el magistrado no aceptó sus argumentos y le condenó a pagar 200 euros de multa, aunque el propietario del gallo recurrirá la sentencia.