Desahucian a 64 ex monjas polacas que se negaban a abandonar su convento

Las autoridades de la localidad polaca Kazimierz Dolny (este del país) desalojaron hoy forzosamente a 64 ex monjas y un fraile que se negaban a abandonar su convento, a pesar de que hace dos años el Vaticano les había retirado su condición de religiosos. El desalojo lo llevaron a cabo cien mujeres policía, que actuaron con suma cautela y que finalmente consiguieron que las antiguas hermanas saliesen voluntariamente, aunque la madre superiora, Jadwiga Ligocka, y el fraile Roman Komaryczko permanecen detenidos acusados de ocupar ilegalmente el inmueble. "Ésta es nuestra casa, es nuestra familia, es nuestra vida", insistían las antiguas monjas ante las policías, que actuaban al mismo tiempo como agentes de la ley y como apoyo moral de las ex religiosas. "Ha sido un episodio triste para la Iglesia polaca", se lamentó el arzobispo Kazimierz Nycz, tras el final de una situación que venía alargándose durante dos años y que finalizó hoy con el desalojo. El conflicto comenzó en 2005 cuando el papa Benedicto XVI cambió a la madre superiora del convento, la carismática Jadwiga Ligocka, quien afirmaba tener visiones religiosas, algo que no era visto con buenos ojos por muchos miembros del clero polaco. Muchas de las monjas del convento decidieron entonces desoír la decisión papal y permanecieron en el edificio junto a la mística Ligocka, a lo que el Vaticano respondió expulsando a las hermanas de la orden de Betania y retirándoles su condición de religiosas. Junto a las antiguas monjas, las "hermanas rebeldes", como se las conocen en Polonia, también se encontraba en el convento un fraile franciscano de 42 años, que tiempo atrás también mantuvo una disputa con sus superiores debido a su problemática conducta sexual. La policía encontró en el convento a una pareja de seglares con su hijo de ocho meses y a una joven con un bebé de dos meses, que presentaban buen estado, aunque fueron trasladados por las autoridades a un hospital cercano para una revisión médica. "Todo se ha hecho de acuerdo a la ley y así es la ley, algo que nosotros siempre respetamos", indicó el primer ministro conservador, Jaroslaw Kaczynski, quien está inmerso estos días en la campaña electoral ante los inminentes comicios legislativos del próximo 21 de octubre. La Iglesia polaca no puede ofrecer a estas ex monjas ahora desahuciadas la posibilidad de incorporarse a otros conventos del país, ya que ya no forman parte de ninguna orden tras su expulsión, por lo que la mayoría ha declarado que regresarán con sus familias.