AÑO-EEUU Times Square cumple un siglo recibiendo el Año Nuevo

La céntrica plaza neoyorquina de Times Square servirá hoy, un año más, de escenario para el tránsito al 2008, una celebración que congrega a mas de un millón de personas deseosas de ver en vivo el tradicional descenso de la bola iluminada, como ha ocurrido desde hace un siglo. Al igual que en años anteriores y sobre todo después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, las medidas de seguridad y los controles en esa plaza y calles próximas se han reforzado y el tránsito de vehículos por el centro de Manhattan quedará muy restringido o prohibido ocho horas antes del cambio de año. Todo está preparado para el emocionante descenso de unos 24 metros y de un minuto de duración de la espectacular bola de cristal que en la Gran Manzana marca la entrada al Año Nuevo y que, acorde con los tiempos que vivimos, se ha vuelto más sofisticada en lo tecnológico y más ahorrativa en el consumo de energía. Cerca de 700 triángulos de cristal y 9.576 lámparas LED (diodo emisor de luz) generarán en esa esfera los efectos de luz y color con que Nueva York saludará al 2008, con un consumo de electricidad equivalente al de diez tostadores, según los organizadores. Las autoridades de nuevo han recomendado a quienes acudan a la fiesta de Times Square que usen el Metro, abierto toda la noche, y los trenes de cercanías para desplazarse por la ciudad o llegar hasta ella. Miles de policías estarán en activo hoy patrullando las calles de Manhattan y en los otros cuatro barrios que forman Nueva York, vigilando desde helicópteros y también en edificios en el entorno de Times Square. Como en años anteriores, la policía no permitirá a quienes accedan a la plaza llevar mochilas y bolsos grandes o bebidas alcohólicas, y se habrán retirado recipientes para basura y buzones de las zonas donde se congregarán neoyorquinos y turistas. La celebración del nuevo año en Times Square tiene su origen en 1904, coincidiendo con la inauguración del edificio del diario The New York Times y los deseos de su propietario, Adolph Ochs, de que la ocasión hiciera historia. Pero los celebrantes tendrían que esperar hasta la Nochevieja de 1907 para ver cómo una bola iluminada con unas doscientas lámparas de 25 vatios, de hierro y madera y unos 318 kilos de peso, descendía por el mástil ubicado en lo alto del edificio, entonces el segundo más elevado de Manhattan y que, cien años después, sigue dando vida a aquella tradición. Unos 20.000 globos se elevarán al cielo de Manhattan para saludar al Nuevo Año y más de una tonelada de confeti caerá sobre quienes, desafiando la fría temperatura y los apretujones propios de este tipo de festejos, acudan a la emblemática plaza neoyorquina, conocida también como "Los cruces del mundo". Numerosos asistentes descubrirán además entre la lluvia de papelillos ingeniosos mensajes con deseos de felicidad para el 2008 o de otro tipo, en más de una veintena de idiomas y escritos por neoyorquinos y turistas que en los últimos días han ido agregándolos al "Muro de los Deseos" o enviándolos por internet, y que se han mezclado después con el confeti. Además de las fiestas privadas y publicas que se han organizado en los cinco barrios neoyorquinos, la noche de hoy brinda numerosas posibilidades de celebrar la llegada del Nuevo Año, por ejemplo, con un espectáculo como el que ofrece el actor y humorista Chris Rock en el Madison Square Garden. También con conciertos como los que han preparado la banda rockera Dirty Projectors, el saxofonista de origen cubano Paquito D´Rivera o la cantautora Patti Smith, entre otros muchos. Y quienes no quieran o no puedan salir esta noche siempre quedan los programas especiales que transmitirán las principales cadenas televisivas, plagados de actuaciones musicales y famosos y que transmitirán en vivo la llegada de 2008.