Esposas del gobernador de un estado nigeriano disputan cargo de Primera Dama

"¡Allah Yai Sa!" -Dios castigue a la prensa, en el idioma hausa de Nigeria- fue la maldición lanzada contra los medios locales por el gobernador del estado de Adamawa, Murtala Nyako, frustrado por la constante cobertura que éstos dan a la disputa entre sus cuatro esposas por el puesto de "Primera Dama". Adamawa es uno de los estados norteños nigerianos donde las poblaciones son mayoritariamente musulmanas y se rigen por la ley islámica de la "sharia". El hausa es uno de los principales (de entre cerca de 250) lenguajes nativos que se hablan en Nigeria. Nyako, un contraalmirante retirado y antiguo comandante del Estado Mayor de la Armada de Nigeria, fue elegido gobernador de Adamawa en las elecciones provinciales celebradas en el país el 14 de abril pasado. Seis meses después de su elección, el gobernador ha estado más en las noticias por la rivalidad entre sus cuatro esposas -Binta, Halima, Zainab y Asamau- que por sus logros en el cargo. Usualmente, la primera y mayor de las esposas se convierte en la "Primera Dama", cargo que si bien no tiene base jurídica oficial, es reconocido de hecho en Nigeria, donde los 36 estados federales asignan enormes presupuestos destinados a los proyectos "gubernamentales" de las respectivas consortes. De acuerdo a la ley islámica, cada musulmán puede tener hasta cuatro esposas, que deben ser tratadas en un pie de igualdad por el esposo. Siguiendo ese precepto, Nyako ha decidido repartir las "carteras" de Primera Dama entre sus cuatro esposas: Asuntos políticos y movilización social, Asuntos de Abuya (la capital federal nigeriana), Salud y Frente interno. Después que la noticia fuera primera plana de la prensa local y diera incluso material para una editorial del principal periódico independiente: "The Guardian", Nyako, quien ya había sido gobernador del estado central de Níger durante la dictadura militar, se vio forzado a reaccionar. "Quiero despejar el ambiente. Soy musulmán y como tal, todas mis esposas están en un pie de igualdad. Por lo tanto no he nombrado a ninguna de ellas como Primera Dama en detrimento de las otras", dijo el gobernante provincial durante una conferencia de prensa convocada especialmente para su anuncio. Nyako puntualizó que durante su primera gobernación, su mujer nunca fue conocida como "Primera Dama" del estado de Níger, pese a que por entonces era su única esposa. "De manera que, en lo que a mi concierne, no hay una sola Primera Dama (de Adamawa). Todas son muy talentosas, tres poseen doctorados, en medicina, leyes y en ciencias de la educación, y la cuarta también ha cursado altos estudios, de modo que, en el programa de Gobierno, cualquiera de ellas que demuestre interés por algún sector tendrá la oportunidad de contribuir", agregó. Pero si Nyako pensó que con su franqueza pondría fin a la crisis, se equivocó, porque la historia del "Cuarteto de primeras damas" continuó siendo noticia y ni siquiera una carta abierta firmada por él y publicada en todos los diarios para explicar la situación consiguió que los medios lo dejaran en paz. A fin de encontrar una solución, los asistentes de Nyako decidieron invitar a un grupo de periodistas a cenar con él durante un banquete al final del mes sagrado de Ramadán, que terminó esta semana. Tras la cena, uno de los periodistas se disculpó ante el gobernante en nombre de los medios, pero éste, en lugar de aceptar las disculpas, se levantó bruscamente de la mesa, lanzó su "¡Allah Yai Sa!" contra todos ellos y se retiró del salón. La maldición brindó nuevo material a la prensa y los artículos desataron una fuerte reacción de la comunidad local, incluyendo el popular columnista Reuben Abati, que criticó severamente al Gobernador. "El alto puesto que él (Nyako) ocupa requiere madurez y autocontrol. Dar rienda suelta a rabietas, insultos y maldiciones y salir corriendo como un niño malcriado es una conducta impropia de su cargo", dijo Abati, quien también aconsejó al Gobernador sobre la manera de resolver el problema que le presentan sus cuatro mujeres. "Nyako tiene cuatro esposas y su mandato es de cuatro años, pues entonces que ofrezca de manera rotativa por un año el cargo de Primera Dama a cada una de ellas, en orden de antigüedad", recalcó Abati. No hay indicios todavía de que el Gobernador haya aceptado la sugerencia del columnista, pero una cosa que la comunidad da por sentado es que la historia de las "Cuatro primeras damas de Adamawa" aun no ha llegado al final.