Gondolero llega hasta el Vaticano para sensibilizar sobre enfermedades raras

Vittorio Orio "ancló" hoy su góndola en la Plaza de San Pedro del Vaticano, donde llegó tras remar desde Venecia (noreste) hasta Ancona (este) y después navegar por el romano río Tíber con el objetivo de sensibilizar a la opinión pública sobre la existencia de enfermedades raras. Esta mañana, frente a la Plaza de San Pedro, apareció expuesta la tradicional góndola veneciana con la que el gondolero ha llegado hasta las orillas del Vaticano. Orio, vestido como manda la tradición veneciana, sombrero de paja incluido, fue saludado por el papa Benedicto XVI tras la audiencia general. El gondolero explicó al Pontífice su iniciativa, "Una góndola para la vida. Peregrinaje de solidaridad y de amor", organizada por el instituto para las enfermedades raras de Vicenza (noreste) "Mauro Baschirotto". Este veneciano ha realizado ya viajes parecidos para sensibilizar a la opinión pública sobre las enfermedades incurables, y en esta ocasión la iniciativa pretende también recoger fondos para ayudar a los niños de Togo, en África, informaron los organizadores. Orio partió desde Venecia a bordo de su góndola el pasado 2 de septiembre y con la ayuda de un sólo remo recorrió 143 millas hasta Ancona, en doce etapas. Después la góndola fue trasladada al río Tíber, donde recorrió diez kilómetros hasta llegar a las orillas del Castillo de Sant´Angelo, el punto más cercano al Vaticano.