Habitantes de Jerusalén podrán disfrutar de la siesta gracias a una ordenanza

Los residentes de Jerusalén no podrán dar golpes, gritar o escuchar música a un volumen alto, entre las 14.00 horas y 16.00 horas, debido a una ordenanza municipal con la que se pretende disminuir el ruido y permitir el disfrute de la siesta. "Queremos mejorar la calidad de vida de los habitantes. Todos aquellos que se vean afectados por algún ruido pueden llamar a la Policía. En el futuro pensamos establecer multas para quienes incumplan la nueva ordenanza", dijo a Efe una de las portavoces de la alcaldía de la ciudad, Meital Yatlowitz. Un comunicado difundido por la alcaldía indica que la ordenanza está motivada por el empeño del alcalde de la ciudad, Uri Lupolianski, por evitar la contaminación acústica. Según un vídeo emitido por el diario israelí "Haaretz" en su edición electrónica, el silencio sólo impera a esas hora de la tarde en algunos barrios de Jerusalén, lo que permite conciliar el sueño a buena parte de quienes acostumbran a dormir la siesta en la ciudad, en su mayoría personas de edad avanzada. En el vídeo puede verse a una patrulla de la Policía recorrer las calles e informar a un jardinero, quien con cara de asombro y máquina podadora en la mano, escucha que a partir de ahora "está prohibido hacer ruido después de las dos de la tarde". Las normativa también se extiende desde las 23.00 horas hasta las 07.00 horas, e incluye a las empresas de construcción, a los músicos y a todos aquellos que se dedican a las reparaciones domésticas.