Madre denuncia a su hija menor por robo y contrata abogada para defenderla

Una madre francesa ha denunciado a su hija de catorce años por robo y, al mismo tiempo, ha pedido a una abogada que la defienda, consciente de que ella misma es responsable civil de los actos de la menor. Varios medios franceses se hacen hoy eco de esa historia, contada por la abogada Catherine Le Menn-Meyer, que mañana acompañará a la adolescente ante un juez de menores de Moselle (este). Los hechos se remontan a finales de junio, cuando la niña se marchó de casa con una amiga y en el pequeño equipaje incluyó la chequera y la tarjeta de crédito de su madre, una empleada de hogar con escasos recursos. La pista de los movimientos bancarios llevó a los pocos días a la Policía a localizar a las niñas en Marsella (sur) pero ya para entonces se habían gastado más de 2.000 euros, una cifra superior al emolumento mensual de la madre. La mujer decidió presentar una denuncia contra la hija y, al mismo tiempo, pidió a la abogada que garantizara la defensa. Las dos adolescentes comparecerán mañana ante el juez de menores, pero la hija de la denunciante abandonó hace varias semanas el hogar maternal para ir a vivir a casa de una hermana mayor. El caso tiene un componente jurídico interesante, ya que el derecho francés, en línea con el derecho romano, no considera que haya robos entre esposos o padres e hijos, gracias a una doctrina jurídica que busca la cohesión familiar. Sin embargo, una ley de abril de 2006 sobre la prevención de la violencia doméstica introdujo una excepción, de manera que es perseguible en justicia el robo de bienes o documentos considerados indispensables para la vida cotidiana de la víctima. Es el caso de la chequera o la tarjeta bancaria, según la abogada Le Menn-Meyer, para quien si su defendida "hubiera robado las joyas de su madre se habría beneficiado de la inmunidad familiar", pero no al haberse llevado medios bancarios de pago.