Miguel I de Rumanía celebra el día de su santo en un monasterio ortodoxo

El depuesto rey de Rumanía Miguel I, de 86 años, celebró hoy el día de su santo junto con su esposa, Ana de Borbón y Parma, en el monasterio cristiano ortodoxo de Tismana, un monumento histórico del siglo XV en el suroeste del país. Acompañaron a Miguel I su hija primogénita, la princesa Margarita, y su esposo, Radu de Hohenzollern Veringen. Los miembros de la familia real participaron, junto a cientos de fieles de la localidad de Tismana y alrededores, en la misa oficiada por Teofan, arzobispo de Craiova y metropolitano de Oltenia, con motivo del día de los santos arcángeles Miguel y Gabriel. Miguel I, de religión ortodoxa y que reinó de 1925 a 1930 y de 1940 a 1947, es el segundo rey de la casa de Hohenzollern Sigmaringen nacido en Rumanía, tras su padre, Carol II. Abdicó en diciembre de 1947, obligado por los comunista, y se exilió en Suiza. En 1997 volvió a Rumanía, donde goza de derechos como ex jefe del Estado, y recuperó varias propiedades, entre ellas palacios, extensos terrenos agrícolas y bosques.