Nueva York se encoge en el tradicional tren festivo del Jardín Botánico

Una reproducción de la Estatua de la Libertad, una maqueta de la estación central de Nueva York, una réplica del rascacielos Chrysler o de la catedral de San Patricio son algunas de las piezas hechas a mano con plantas y que se exponen en el tradicional "tren de las fiestas" del Jardín Botánico. Los neoyorquinos y los turistas pueden admirar hasta el próximo 13 de enero esta original maqueta de tren en la que se reproducen algunos de los edificios más singulares de la Gran Manzana y que en sus 16 años de historia se ha convertido en una cita navideña para muchos. El Invernadero Enid A. Haupt del Jardín Botánico de Nueva York, donde se expone "el tren de las fiestas", muestra este año dos novedades: una reproducción del Puente de George Washington y una replica de Ellis Island, la isla por la que pasaron 12 millones de inmigrantes que entre 1892 y 1954 llegaron a Nueva York. También se pueden ver en el Jardín Botánico reproducciones del edificio del Empire State, del estadio del equipo de béisbol local de los Yankees y del edificio Radio City Music Hall, cuyo espectáculo de bailarinas, las Rockettes, celebra esta Navidad su 75 aniversario. Para realizar esas 140 réplicas de edificios neoyorquinos del "tren de las fiestas", el diseñador Paul Busse y su equipo de Applied Imagination han utilizado materiales naturales del Jardín Botánico como hojas, ramas, cortezas, bayas, musgos, semillas, piñas y calabazas. Por ejemplo, la ropa de la réplica de la Estatua de la Libertad que se expone en el Jardín Botánico de Nueva York está hecha con palmas y hierbas y la antorcha con una flor seca dentro de media granada. El edificio principal de su vecina Ellis Island está hecho con cortezas de olmo, hojas, semillas y ramas, entre otros materiales. El Jardín Botánico de Nueva York, situado en el barrio de El Bronx y fundado en 1891, recibe anualmente unos 800.000 visitantes.