Paul McCartney describe su divorcio como “un infierno”

El cantante Paul McCartney describe su divorcio de la ex modelo Heather Mills como "un infierno" y reconoce que se alegra de que los Beatles nunca hubieran vuelto a tocar como banda después de su separación, ya que así evitaron "la decepción potencial de no haber sido tan buenos". En una entrevista con la revista británica Radio Times, que saldrá a la venta mañana, martes, McCartney, de 65 años, habló, entre otros temas, de los trámites de divorcio a los que se enfrenta actualmente tras fracasar su matrimonio con su segunda esposa, del cuarteto de Liverpool y de Isabel II. McCartney, que la pasada semana pasó ocho horas en un tribunal con Mills, madre de su hija Beatrice, de tres años, sin llegar a ningún acuerdo, comentó que la experiencia del divorcio le estaba resultando "muy dolorosa". Según publicaron algunos medios británicos, el cantante y Mills, que contrajeron matrimonio en 2002 y se separaron cuatro años después, trataban de negociar un acuerdo de confidencialidad, a lo que no parecía dispuesta la ex modelo. "La única solución es mantener la dignidad. Si no guardo silencio (sobre el divorcio), pierdo esta idea de mantenerme digno", indicó. El Beatle señaló que de la unión con Mills tiene ahora "una niña maravillosa. Para mí ella es un gran alegría, al igual que lo son mis hijos mayores, soy un hombre afortunado". Sir Paul McCartney comentó, además, que en estos momentos duros la música constituía para él una "terapia". "De hecho -añadió- atravesar dificultades sólo ha hecho que se acentúe mi deseo de hacer buena música". Sobre otros temas, McCartney respondió a la pregunta de qué hubiera ocurrido si los Beatles hubieran vuelto a tocar como banda. "Esto es el síndrome del “qué pasaría si” y no suelo meterme por este camino, pero ya que me están llevando a ese terreno -señaló-, podríamos imaginarnos que John sería ahora este señor fantástico, muy dueño de su estilo de vida; yo estaría a su lado cantando de forma magnífica; George tocaría la guitarra como un ángel; sonaríamos como nunca con todo el poder de la amplificación moderna. Y, detrás de nosotros, tendríamos al mejor batería del mundo (Ringo Starr)". No obstante, el cantante confesó que se alegraba de que el mítico cuarteto de Liverpool nunca se hubiera reunido de nuevo como grupo, tras su separación en 1970. "La decepción potencial de volver y no ser tan buenos como habían sido The Beatles era un riesgo que no debíamos asumir", apuntó. Por otro lado, y antes los numerosos rumores que se han vertido acerca de su vida sentimental, desde su separación de Mills, McCartney negó que hubiera salido con las actrices estadounidenses Renee Zellweger, Rosanna Arquette y Christine Brinkley, como informaron algunos medios. "Me fui de vacaciones a América y estuve en algunos conciertos: James Taylor, Tom Petty, donde había mucha gente conocida. Me paré a saludar a Christine Brinkley y alguien nos hizo una foto", señaló. Preguntado por la reina de Inglaterra, Isabel II, el Beatle derrochó elogios hacia la soberana, de la que llegó a decir que era "un cielo", además de describirla como "divertida y sorprendente". "Yo sé lo que es la fama. Pero ella (Isabel II) sabe lo que es la verdadera fama", agregó.