Pese a los desaires, la esposa de Berlusconi dice quererlo mucho

Pese a los desaires que ha sufrido de su marido, la esposa del ex presidente del Gobierno italiano Silvio Berlusconi, Verónica Lario, ha reconocido públicamente que "lo quiere mucho". Lario habló de la relación con su marido con el periodista Bruno Vespa, que ha recogido esta entrevista en el libro "L´amore e il potere" (El amor y el poder"), próximamente a la venta, y del que se adelantó hoy su contenido. La esposa de Berlusconi dejó de lado su habitual discreción en enero de este año, cuando un periódico difundió una carta suya, en la que exigía a su marido disculpas públicas por la falta de respeto que le mostró en una gala televisiva donde cortejó descaradamente a otras mujeres. El presidente del partido conservador Forza Italia se excusó por las "frivolidades" que ofendieron a su esposa, pero meses más tarde apareció en la portada de una revista sentado en el jardín de su mansión de Cerdeña, rodeado de cinco jóvenes mujeres. Lario explica en el libro que la "solidez" de la relación con su marido "se ha construido con el tiempo" y aún no ha acabado, porque es "como las obras en la catedral de Milán, que no terminan nunca". Y dijo que "nunca" podrán afirmar que han puesto "la última piedra" en la relación, hasta que no hayan completado "todo el recorrido". Explicó además que con Berlusconi mantiene una "relación de amistad, tanto en los momentos buenos como en los malos". En el libro, Lario recuerda los inicios de su relación con Berlusconi, cuando todo eran "llamadas telefónicas y ternura". "Él (Berlusconi) me daba la solidez de quien tiene veinte años más y pensaba que me garantizaría un futuro sereno", explicó. Respecto a la entrada en política del entonces sólo próspero empresario, la segunda mujer de Berlusconi afirmó que "nunca" se lo impidió, pero admitió que se quedó "perpleja" cuando se lo comentó por primera vez. Lario también reconoció que intenta contener sus celos y consideró que la política no ha cambiado a su marido, del que admira "su capacidad comunicativa" y que la gente le acoja "con simpatía". Opinó que su marido está "empujado por el deseo de mantener lo que promete" y por ello se presenta "como lo que es, con sus virtudes y sus defectos". El secretario general del Partido Democrático, Walter Veltroni, que reagrupara a partidos del centroizquierda, le ofreció recientemente un puesto en su equipo, lo que Verónica Lario agradeció pero declinó al recordar que está casada con el jefe de la oposición.