Pierre Casiraghi se apunta a la moda del grafiti en Milán

El hijo pequeño de la princesa Carolina de Mónaco, Pierre Casiraghi, se ha apuntado a la moda de hacer grafitis en Milán (norte), donde se le fotografió, spray en mano, mientras impregnaba con su arte uno de los muros de la ciudad. La revista de corazón italiana Novella 2000 publica esta semana unas imágenes de Casiraghi, vestido de manera informal y con capucha, mientras pinta de noche lo que el director de la publicación, Luciano Regolo, describió como un "autorretrato", Los grafitis del sobrino del príncipe Alberto de Mónaco, que se mudó a Milán para estudiar, fueron celebrados por el concejal de Cultura de Milán, Vittorio Sgarbi, en declaraciones al diario "Corriere della sera". Para Sgarbi, las pintadas de Casiraghi son "una revolución que ha hecho época", porque con ellas, los grafitis han pasado "del pueblo, de las calles, a la sangre noble". El diario milanés asegura que Pierre Casiraghi estaba con un amigo cuando compró los botes de spray antes de ir a la pared de un edificio, donde pasó "bastantes horas durante la noche". Asimismo, publica unas declaraciones del joven noble, quien señala que "de vez en cuando" piensa en irse de Milán porque "no es capaz de vivir" en un sitio donde se le dedica a él más atención que "a otros miles de temas, como las guerras o los dramas en el mundo".