Playboy Gunter Sachs asegura a los 75 que es "uno de los últimos de su clase"

Gunter Sachs, el empresario que se convirtió en prototipo de playboy en los 60 y 70, ex marido de Brigitte Bardot y amante de un estilo de vida algo más que extravertido, asegura que "ya no quedan hombres" como él, en una entrevista con la revista "Bunte". Con motivo de su 75 cumpleaños, que el heredero de un emporio industrial del sur de Alemania celebrará el miércoles próximo, la revista alemana publica un reportaje con "uno de los últimos de su clase". Para demostrar sobre todo que no todo fueron excesos y glamour en la vida de este hombre, Fritz Gunter Sachs se muestra como un hombre polifacético. Quien fuera playboy y caballero, es hoy un fotógrafo, documentalista, coleccionista de arte y astrólogo, actividades en las que pone todo su empeño y entusiasmo. Schas tiene una agitada vida amorosa a sus espaldas. Después de un fastuoso matrimonio que apenas duró tres años con la actriz francesa y su anterior unión con una mujer que falleció en un accidente de tráfico, el ex playboy, que se declara "hombre de una sola mujer", vive desde hace 38 años con su tercera esposa, la ex modelo sueca Mirja Larsson. Su herencia no sólo le permitió llevar la vida que quería, desarrollar su interés por el arte y la fotografía, sino que además multiplicó su emporio. El benjamín del industrial alemán Willy Sachs y nieto de Ernst Sachs, uno de los pioneros de la bicicleta moderna, y de Wilhelm von Opel, fundador de la fábrica Opel, es hoy uno de los coleccionistas de arte contemporáneo más importantes de Alemania. Sus contactos personales con Jean Fautrier, Andy Warhol, César, Arman, Yves Klein, René Magritte, Salvador Dalí, Roy Lichtenstein, Tom Wesselmann o Allen Jones, entre otros, le permitieron hacerse con algunas de sus obras. Además, Sachs convirtió la fotografía en pasión y elaboró sus propios catálogos como "Heroínas" con Claudia Shiffer. Schas, padre de tres hijos, revela a "Bunte" que le hubiera encantado tener una hija y que su insomnio es lo que le permitió compaginar su intensa vida social con su actividad como empresario. Mientras que otros se recuperaban de una larga noche en St. Tropez -donde pasó gran parte de su juventud- él estaba colgado al teléfono, dirigía los negocios de la empresa familiar Fichtel & Sachs, o levantaba una cadena internacional de moda, MicMac. Gunter Sachs se convirtió además en uno de los fotógrafos más cotizados de la revista "Vogue". Los ingresos por la venta de sus fotos iban a parar a la fundación que dirigía su mujer. Y por si esto fuera poco, este excéntrico personaje descubrió una pasión más, la astrología. En 1995 fundó su propio instituto científico en Suiza, en el que intenta explicar las conexiones entre los signos del zodíaco y los comportamientos humanos, que recoge en otro libro más, "El acta Astrología". Sachs, que hoy día es más conocido por su faceta de "mujeriego con clase", tiene una exposición en Leipzig (este de Alemania) que con el título "El arte es femenino", enlaza todas sus pasiones.