Población de milanos reales invernantes continúa descendiendo en Navarra

La población de milanos reales invernantes en Navarra ha sufrido este año un descenso del 18 por ciento que se acumula con los registrados en años anteriores, según un estudio realizado por la Sociedad de Ciencias Naturales Gorosti, que ha alertado sobre este constante descenso.

Los milanos reales invernantes en Navarra han venido siendo estudiados en la década de los años 90, en los inviernos del 92/93 y 93/94, y posteriormente a lo largo de toda la década de los años 2000 de manera continua todos los inviernos, por lo que se dispone de información bastante "detallada" y "precisa" de ella.

La citada sociedad, según ha indicado en un comunicado, promueve ese seguimiento en base a la colaboración de una red de voluntarios y el Servicio de Guarderío del departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente.A lo largo de todos estos años se calcula que unas 400 personas han participado en esta actividad.

Según ha explicado, los milanos reales se acogen en invierno en dormideros comunales y es así cómo se pueden llegar a contar con gran precisión. Las zonas en las que se concentran los dormideros son bastante bien conocidas aunque también se producen cambios de año en año.

El promedio de la población invernante en Navarra de milano real a lo largo de los 12 años con censo invernal es de 2.265, aunque la población total para el invierno 2009/2010 fue de tan solo 1.613 ejemplares lo que representa un 33 por ciento menos del promedio y supone un importante descenso del 18 % respecto al año precedente y de casi el 40% desde el censo máximo que se dio en la invernada 05/06.

Gorosti ha alertado de que el "importante descenso" población que ha experimentado esta especie en los últimos años ha hecho que aumente "grado de amenaza" y que la Unión Europea esté elaborando un Plan de Acción Internacional para garantizar su conservación.

Al respecto ha subrayado que "la situación de la población navarra confirma una perspectiva bastante negativa para la especie".

La población navarra se distribuye en unas 20-21 zonas de dormideros cada una de las cuales puede a su vez tener varios emplazamientos que se usan simultánea o sucesivamente a lo largo de la estación invernal y en años consecutivos.

En cuanto a su distribución regional este año se ha observado un importante incremento de la población de la Ribera debido, según Gorosti, seguramente al cierre de vertederos en varias comarcas y el traslado de residuos urbanos al centro de tratamiento de El Culebrete.

Junto a eso destaca el importante descenso de la Zona de Tierra Estella y en la comarca de Sangüesa, mientras que en la Cuenca de Pamplona, que también sufre un importante descenso, los milanos abandonaron su lugar habitual en el valle de Aranguren para re-instalarse en el dormidero de Imarcoain que no era empleado desde los años 90.

Además esta temporada dos milanos reales fueron encontrados muertos a consecuencia de choque contra aerogeneradores y los árboles que sustentaban dos dormideros fueron talados obligando a los milanos a abandonarlos.

Gorosti ha apuntado que los envenenamientos, conscientes e inconscientes a través de productos de uso común en el campo, y los aerogeneradores así como las molestias y muertes causadas directamente por el hombre o a través de sus infraestructuras parecen ser, según apunta, "los responsables del declive poblacional de esta especie".

Esto hace necesaria una mayor protección de la especie en todo su ciclo vital, según la citada sociedad que considera que la instalación de muladares en época invernal, la participación en su mantenimiento de la población local y el estudio y la divulgación de los hábitos y la importancia de la especie son factores que deberían ser empleados en su conservación.