(Previsión) Una empresa concierta citas entre perros y organiza bodas caninas

Para los perros solteros, las posibilidades de encontrar pareja, ocasional o duradera, ya no se reducen a encuentros en las escaleras, los portales o en las calles y parques a los que los saquen a pasear sus dueños, sino que pueden recurrir también a los servicios de una agencia matrimonial canina. "Soy Yoda, un carlino precioso macho de 4 añitos. Vivo en Tenerife pero me puedo desplazar a Madrid para encontrarme con la perrita de mis sueños", ´afirma´ uno de los perros que busca compañera en la página web de ´Pet à porter´, una tienda madrileña que presta todo tipo de servicios para mascotas, incluidos los de peluquería, guardería y paseo. Además, la etiqueta de agencia de matrimonial no es gratuita, ya que la empresa, según ha explicado a EFE su responsable de comunicación, Jesús Capracci, organiza ´bodas caninas´ a las que acuden vestidos de gala tanto los contrayentes como los invitados ("perrunos y humanos"). En la ceremonia se sustituyen las arras por ´huesitos´, los anillos por unas chapas conmemorativas y no faltan el altar y la alfombra roja, así como el "cátering", que también varía en función de la especie de los comensales. Ocho parejas caninas se han "casado" ya en Madrid por este rito, previo pago de unos 800 euros. Y no faltan candidatos dispuestos a pasar en breve por la vicaría; por ejemplo Cásper, un "atractivo" beagle macho de cuatro años: "Tengo pedigrí y busco una perrita que me quiera mucho para formar una familia". No obstante, este servicio permite que las mascotas encuentren perros que busquen otro tipo de relación, como Blas: "Tiene 6 años y busca novia; es un chico independiente que no quiere compromisos", dicen sus dueños. Otro criterio de búsqueda es el carácter de los animales, ligado a la raza, pues los hay tímidos como Lola, una yorkshire "algo reservada con los perros pero infinitamente cariñosa", y otros más impetuosos, por ejemplo Frodo, que, en palabras de sus dueños, "busca novia desesperadamente, tiene a su novia de peluche destrozada". También los hay que se definen por estar a la moda: "Os presento a Terry, un labrador de 2 años y medio que esta deseando encontrar novia, todo su vestuario es de Pet à porter". Capracci asegura que esta iniciativa está teniendo bastante éxito debido a que "el ritmo de trabajo del cliente -no queda claro si el perro o el dueño- no deja tiempo para buscar pareja". También destaca que este servicio resulta especialmente atractivo para quienes desean cruzar a ejemplares con pedigrí y no encuentra parejas con las misma pureza genealógica. En estos casos, así como en los de ejemplares sin pedigrí, ´Pet à porter´ rastrea su base de animales en busca de pareja para encontrar la "media naranja canina" de los candidatos.