Putin y Alberto de Mónaco, de pesca en Siberia

El presidente ruso, Vladímir Putin, y el príncipe Alberto de Mónaco se fueron hoy de pesca al río Yenisei, uno de los cursos fluviales más caudalosos de Siberia. Tras viajar en helicóptero a la fortaleza de Por-Bazhin a orillas del Yenisei, ambos mandatarios descendieron por el río en balsa unos 48 kilómetros, según las agencias rusas. En dos ocasiones la balsa se encalló en las rocas, pero, felizmente, Putin y Alberto II, con la ayuda de sus acompañantes, consiguieron proseguir su travesía. Además de departir con los creyentes cristianos que viven como anacoretas en Siberia desde hace más de un siglo, los dirigentes ruso y monegasco capturaron dos peces de buen tamaño. El domingo se reunieron en el Palacio de los Zares en Peterhoff, a las afueras de San Petersburgo, donde admiraron las mundialmente famosas 64 fuentes y surtidores y la cascada construida a principios del siglo XVIII. Putin y el príncipe monegasco, miembro del Comité Olímpico Internacional (COI), conversaron sobre los preparativos de cara a los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014, que se celebrarán en el balneario de Sochi (mar Negro). El presidente ruso, gran aficionado al esquí alpino, ha descrito a Sochi, donde cuenta con una residencia de descanso, como un lugar "único" en el mundo por su cercanía al mar y la calidad de la nieve. Además, Putin expresó su respaldo a las iniciativas de protección del medio ambiente propuestas por Alberto II.