Raphael, Joaquín Cortes y Ruiz de la Prada distinguidos como ´New Yorkers´

El cantante Raphael, el bailarín Joaquín Cortés y la diseñadora Agatha Ruiz de la Prada, entre otros, fueron galardonados hoy con el premio "New Yorkers", que distingue a aquellos españoles estrechamente relacionados con la Gran Manzana neoyorquina. La Cámara de Comercio de España-EEUU celebró hoy en Nueva York (EEUU) la primera ceremonia de entrega de los galardones que, según los organizadores, pretenden reconocer a personalidades españolas que están muy ligadas a la ciudad de los rascacielos, pero que no han perdido su carácter español. Nueva York ha ganado hoy unos nuevos reconocidos vecinos gracias a este galardón que, además de Raphael, Cortés y Ruiz de la Prada, ha recaído en el empresario Antonio Camuñas y en Antonio Garrigues Walker, presidente del despacho de abogados que lleva su nombre y que acaba de inaugurar unas nuevas oficinas en Nueva York. "Los premiados han sabido absorber las tendencias y conceptos que conviven en Nueva York y aplicarlos con éxito en España", aseguran los representantes de la Cámara, para quienes los galardonados destacan por su "espíritu cosmopolita, su capacidad de adaptación y por su sabiduría a la hora de implantar la identidad española". Tras una ceremonia en la que los premiados han recibido una reproducción en cristal del Empire State, el edificio más alto de Nueva York, el cantante Raphael, condecorado por "una trayectoria personal impecable de cincuenta años", se manifestó "encantado" con el galardón en declaraciones a EFE. "Con este premio ya soy ciudadano de Nueva York, una ciudad a la que estoy muy acostumbrado desde la primera vez que vine en 1966, cuando actué en el Madison Square Garden", explicó el cantante, quien cuenta con la satisfacción de haber actuado en multitud de ocasiones en los escenarios más respetados de la ciudad, como el Radio City Music Hall o el Carnegie Hall. Para Raphael, Nueva York es siempre "motivo de inspiración", un lugar en que se siente "muy bien, como en Madrid, porque tiene mucho ajetreo, pero siempre es un ajetreo muy lleno de arte, de cosas que me interesan". Por su parte, la diseñadora Agatha Ruiz de la Prada, quien abrió una tienda en el Soho neoyorquino hace ahora dos años, ha sido premiada por representar "una nueva generación española, moderna y sin complejos" y que cuenta con una "visión del mundo arriesgada y provocativa, libre y divertida, esencialmente vital e inteligente". "Estoy muy feliz. No me merezco este premio, porque estoy empezando y porque el resto de premiados sí se lo merecía. Yo espero merecerlo en unos diez años", explicó a EFE la diseñadora, quien reconoció que instalar su negocio en Nueva York es "algo duro y a veces muy difícil". La relación de la modista con la ciudad se remonta sin embargo a mucho antes, "a la época de ´la movida´ en los 80, cuando no soñábamos más que en Nueva York", por lo que reconoció que estar en la Gran Manzana la hace sentir "como una joven de 18 años que lucha por triunfar". "Nueva York es un sitio donde me entusiasmaría vivir unos años. Estoy intentando que echen a mi marido, a Pedro J. (Ramírez, director) de ´El Mundo´ para que se venga aquí conmigo, pero no lo consigo", bromeó Ruiz de la Prada, quien visita al menos una vez al mes la ciudad. Para Antonio Camuñas, quien lleva veinticinco años en la ciudad, donde llegó para trabajar en Wall Street hasta que se incorporó a trabajar a la Cámara de Comercio, el premio celebra "ese espíritu neoyorquino que se puede adquirir en cinco minutos o cinco años". "Hay que celebrar que la presencia española en EEUU ha aumentado otra vez en todo el país, donde se nos presenta una oportunidad extraordinaria", aseguró Camuñas, quien, desde el pasado julio, vuelve estar involucrado en la Cámara de Comercio que ya presidiera en la década pasada de los 80.