Reaparece después de que fuera visto por última vez con su canoa hace 5 años

Nadie se explica aún cómo, después de más de cinco años en los que su familia le dio por muerto, un ex funcionario de prisiones británico que salió a navegar con su canoa en marzo de 2002 ha reaparecido ahora en una comisaría de Londres para identificarse como si tal cosa. Tan sorprendente ha sido la vuelta a la vida pública de John Darwin -protagonista de una tragedia que ahora suena más a fuga voluntaria-, que su mujer, cansada de esperarle, emigró a Australia, donde ha recibido la noticia, según informa hoy el diario vespertino británico "Evening Standard". Hasta que acudió este domingo a la comisaría, Darwin había sido visto por última vez a las ocho de la mañana del 21 de marzo de 2002, cuando se disponía a meterse en el mar con su canoa en un lugar cercano a su casa de la localidad de Hartlepool (noreste de Inglaterra). Después de que se dispararan todas las alarmas al día siguiente tras ausentarse a su turno en la prisión de Stockton -también en el noreste inglés-, la Policía británica abrió una investigación para dar con su paradero, pero no se encontró ningún rastro de Darwin. No así su reconocible canoa roja, que apareció destrozada en una playa cercana al lugar en el que fue visto por última vez este ex funcionario de prisiones. Sin embargo, cuatro años después de su desaparición, en marzo de 2006, una persona que se identificó como John Darwin solicitó un crédito en un sucursal del banco Goldfish en Glasgow (Escocia), usando la dirección de la casa familiar, lo que podría sustentar la hipótesis de que su ausencia de media década ha sido voluntaria. "Es el mejor regalo de Navidad que una familia podría desear. Su padre Ronald tiene ahora 90 años y estoy encantado de que haya vivido para poder ver la vuelta de su hijo a casa", afirmó el hermano de John, David, en unas declaraciones que recoge el periódico. "No tengo ni idea de dónde ha estado o qué ha podido estar haciendo en estos últimos cinco años", añadió. Después de presentarse en la comisaría y de que sus hijos lo identificaran, la Policía ya ha retirado a Darwin la categoría de persona desaparecida y ha dado por concluida la investigación. Sea como fuere, después de más de cinco años este británico, que se encuentra, según la Policía, "en buen estado de salud", ha puesto fin a una versión más sana y deportista del habitual "se fue a buscar tabaco y no volvió".