Tataranieto de Bismarck abandona su escaño parlamentario acusado de vago

El diputado Carl-Eduard von Bismarck, tataranieto del canciller Otto von Bismarck, considerado uno de los diputados más vagos de Alemania, ha dejado voluntariamente su escaño antes de poder tener derecho a jugosa una jubilación. Según informó hoy su portavoz, el descendiente del "Canciller de Hierro", de 46 años, entregó su renuncia ante notario la pasada semana, que ya ha llegado al Parlamento (Bundestag). De recibir la indemnización de 40.000 euros estipulada para casos similares, Bismarck destinará el dinero a proyectos infantiles en su circunscripción, Friedrichsruh, en Schleswig-Holstein (norte). El ya ex diputado explicó en el comunicado que hizo público su portavoz que en el futuro se dedicará a su familia y a sus negocios. La CDU de la canciller alemana, Angela Merkel, quería echarlo este mismo año del Parlamento, antes de que pudiera llevarse una cuantiosa jubilación, según el rotativo "Bild", que ya en el pasado sacó a la luz el pírrico empeño con que se toma la responsabilidad hacia su escaño en el Bundestag. Al parecer nunca pisaba su despacho, lo que había despertando las iras de su propio partido, Según "Bild", la Unión Cristianodemócrata (CDU) del estado de Schleswig-Holstein instó a su diputado a que dejara el puesto antes de que terminara el año, ya que de haber permanecido hasta 2008 se hubiera asegurado una renta adicional de 631 euros al alcanzar la jubilación. Carl-Eduard von Bismarck se convirtió en diputado en febrero de 2005 y desde entonces se había ganado la fama de vago en la bancada de la CDU, puesto que apenas se le veía en el hemiciclo, nunca pisaba su despacho ni cumplía con el mínimo de los compromisos de su cargo.