Tony Blair, "preocupadísimo" por la publicación de las memorias de su esposa

El ex primer ministro británico Tony Blair está "preocupadísimo" por las repercusiones políticas que pueda tener la decisión de su esposa, Cherie, de publicar sus memorias el próximo año, reveló hoy "The Sunday Telegraph". Un amigo del ex líder laborista ha señalado al rotativo que lo que intranquiliza a Blair es el efecto que pueda tener el libro, que saldrá a la luz en octubre próximo, sobre su relación con el actual primer ministro, Gordon Brown, que es mejor ahora de lo que ha sido durante años. "Tony está preocupadísimo por el libro. Se lleva muy bien con Gordon en este momento y la última cosa que quiere es que unas revelaciones perjudiciales echen a perder las cosas de nuevo. Sin embargo, no puede impedir que Cherie lo escriba", indicó. La prensa británica siempre ha mantenido que las relaciones entre los dos políticos fueron deteriorándose durante el mandato de Blair, sobre todo por la resistencia del ex líder laborista a pasar el testigo a Brown, lo que finalmente se produjo en junio pasado, y las ambiciones del actual primer ministro. Cherie Blair, abogada de profesión, nunca ha ocultado su antipatía por Brown y en el congreso laborista del año pasado se la escuchó decir "Eso es mentira" cuando el actual líder del partido decía que había sido un privilegio trabajar con su marido. La autobiografía, que publicará la editorial "Little, Brown", pretende ser un libro "cálido", "íntimo" y "divertido", el retrato de una familia "viviendo en circunstancias extraordinarias". Por sus memorias, en las que Cherie Blair repasará su vida desde su infancia en Liverpool, noroeste de Inglaterra, hasta su llegada al número 10 de Downing Street, la esposa del ex primer ministro podría llegar a cobrar seis millones de libras (unos 8,8 millones de euros/unos 12,3 millones de dólares). Cherie Blair es también coautora, junto con la escritora Cate Haste, del libro "The Golfish Bowl", un relato sobre cómo las esposas de los ex primeros ministros afrontaron la vida en el número 10 de Downing Street.