Tres visitantes tropiezan con grieta que colombiana Salcedo colocó en la Tate

Tres personas que visitaron la Tate Modern para contemplar "Shibboleth", la última obra de la artista colombiana Doris Salcedo, tropezaron con la gran grieta irregular que ha abierto la escultora en el suelo de la galería londinense. La obra, calificada por la colombiana de "silenciosa", y que se exhibe en la enorme Sala de las Turbinas desde este lunes, ha motivado ya las primeras quejas. Un portavoz del museo de arte moderno informó hoy de la caida de estos tres visitantes, que acudieron en visita privada a admirar el proyecto de Salcedo y que tropezaron con la fractura que adornará durante seis meses el suelo de la planta baja de la Tate. Esos tres "desafortunados" pudieron comprobar en primera persona lo "perturbadora, conflictiva y difícil" que es, según su autora, su última creación. Y esto, a pesar de que la grieta de unos 167 metros de largo, que perfora el cemento y deja entrever trozos de cable insertados en una especie de molde de hormigón, es la protagonista de la Sala de Turbinas de esta antigua central eléctrica convertida ahora, según sus responsables, en el museo de arte moderno más visitado del mundo. Por suerte, los tres visitantes, cuya experiencia se queda en algo anecdótico para las cerca de 12.000 personas que han salido ya indemnes de la galería tras ver la obra, no sufrieron heridas de gravedad, aunque tuvieron que ser atendidos en un primer momento por los agentes de seguridad de la Tate. "El equipo de la Tate está analizando el espacio cuidadosamente para asegurar la integridad física de nuestros visitantes", dijo la portavoz del museo, quien incide que, sin embargo, la dirección de la galería no se plantea la colocación de barreras alrededor de la grieta. "Shibboleth", que simboliza, según Salcedo, el "agujero que hay entre la humanidad y la falta de humanidad", permanecerá en el museo, desafiando a sus visitantes, hasta el próximo 6 de abril. La artista (Bogotá 1958), famosa por sus impactantes instalaciones inspiradas en los problemas sociopolíticos de Latinoamérica, expone ahora su obra en la misma sala en la que también han mostrado alguna de sus creaciones el español Juan Muñoz y la franco-estadounidense Louise Bourgeois.