Tricampeona olímpica soviética patinaje hielo sospechosa de conducir bebida

Irina Rodniná, tricampeona olímpica de patinaje sobre hielo y uno de los mayor iconos del deporte soviético y ruso, podría quedarse hasta dos años sin licencia de conducir por haberse negado a pasar una prueba de alcoholemia tras ser detenida al volante de su automóvil. La afamada deportista, de 57 años, fue detenida por la policía de tránsito a altas horas de la noche en una de calles del centro de Moscú debido a que iba hablando por teléfono móvil al tiempo que conducía, lo que constituye infracción. Según publica hoy el periódico "Komsomólskaya Pravda", durante la conversación con Rodniná los agentes de policía creyeron percibir olor a alcohol, por lo que le pidieron que les acompañase a un centro médico para practicarle una prueba de alcoholemia. La tricampeona olímpica, de acuerdo con la versión del rotativo, se negó categóricamente, por lo que le fue retirada provisionalmente la licencia de conducir y fue citada a los tribunales. Según las enmiendas al Código de Infracciones Administrativas que entraron el vigor el pasado día 11, el conductor que se niega a someterse a una prueba de alcoholemia por requerimiento de la policía de tráfico es sancionado con la suspensión de su licencia por un período de 18 a 24 meses. Rodniná, además de ganar el oro en patinaje sobre hielo en parejas en los Juegos Olímpicos de Invierno de 1972 (con Alexéi Ulánov), 1974 y 1978 (con Alexandr Záitsev), fue campeona mundial en esa modalidad en diez ocasiones consecutivas, entre 1969 y 1978. Por sus grandes logros deportivos, en 1976 la patinadora fue galardonada con la Orden de Lenin, la mayor condecoración de la Unión Soviética. Sus éxitos no han sido olvidados en la Rusia postsoviética: en 2000 el presidente ruso, Vladímir Putin, le impuso la orden Por Méritos ante la Patria en tercer grado.