Vitorianos rescatan miles de begonias para salvarlas del chupinazo

Cientos de vitorianos se llevaron hoy a sus casas las cerca de seis mil begonias blancas, rojas y rosas que adornaban los jardines de la plaza de la Virgen Blanca, para evitar que mueran pisoteadas durante el chupinazo de las fiestas de la ciudad, que arrancan mañana con la bajada de Celedón. Por noveno año consecutivo, el departamento municipal de Medio Ambiente repartió las begonias plantadas en la Virgen Blanca desde el inicio del verano a los centenares de vitorianos, en su mayoría personas de tercera edad, que guardaban cola ordenadamente para recoger las flores. La primera de la cola, una señora que llegó a las ocho y media de la mañana, se marchó sin flores, enfadada porque no se las dieron a esa hora temprana. La cola era de unas trescientas personas al comienzo del reparto, a las once de la mañana. Según los jardineros que repartían las flores, las principales discusiones eran sobre el color de las begonias que le correspondían a cada uno, ya que había personas a las que les tocaba blancas y querían rojas, o al revés. Sin embargo, la mayoría quedaron encantadas porque decían que las flores estaban bendecidas, al estar bajo el amparo de la Virgen blanca. El que hizo el agosto fue un avispado vendedor de la ONCE que ofrecía los cupones en la cola. El cupón de mañana lleva la imagen de la Virgen blanca y los que estaban en la cola no quisieron perder la oportunidad de comprar uno. Tras el fin de las fiestas el próximo día 9 se plantarán en los jardines de la plaza unas seis mil margaritas de varios colores que reemplazarán a las begonias arrancadas hoy.