(actualización) Juicio alto riesgo contra miembros de bandas deriva en choques entre rivales

Unos 600 "moteros" de bandas enfrentadas se concentraron hoy en Münster (norte de Alemania) para la apertura de un juicio contra dos miembros de los "Bandidos" acusados del asesinato de un líder de los "Hells Angels", lo que derivó en choques entre unos cuarenta integrantes de esos grupos rivales. El amplio contingente policial desplegado no logró evitar que, al término de la sesión, se produjeran enfrentamientos en la calle entre miembros de ambas bandas. Centenares de agentes habían velado por el orden dentro en la audiencia territorial, donde se celebraba el juicio contra los dos encausados de los "Bandidos", de 36 y 48 años, a los que se imputa el asesinato a tiros de un líder de los "Hells Angels" de 47 años, el pasado mayo, en su tienda de motocicletas de la ciudad de Ibbenbüren. En la vista, los imputados se negaron a declarar acerca de los cargos y la sesión fue corta, sin incidentes. Sin embargo, a la salida se produjeron los primeros altercados, al increpar uno de los "moteros" a otro, y a ello siguieron los choques entre unas 40 personas. La Policía se empleó en mantener separados a los restantes miembros de ambos grupos, que desde hace años libran una guerra sin cuartel tanto en Alemania como en Escandinavia. Las dos bandas se disputan el control del tráfico de armas, de drogas, de blancas y de la prostitución en amplias zonas del país y se estima que están equiparadas en fuerzas, con unos 700 integrantes cada una. La Policía había preparado un dispositivo especial para este juicio, consistente en dos corredores distintos por los que canalizar a ambos grupos y evitar choques en las inmediaciones de la audiencia. Asimismo, se mantuvo separadas a las aproximadamente doscientas personas que accedieron a la sala. Según el fiscal federal, Wolfgang Schweer Rache, uno de los acusados fue hasta el año pasado el líder de los "Bandidos" en Bremen y sufrió varios ataques por parte de los "Hells Angels", con heridas graves. El juicio se prevé largo y no se espera sentencia antes de abril próximo, lo que obligará a la Policía de Münster a mantenerse en estado de alarma más allá de la jornada de máximo riesgo de la apertura.