(actualización) La nueva detención de Lindsay Lohan abre incógnita sobre futuro profesional

El nuevo arresto de la actriz Lindsay Lohan, detenida esta madrugada bajo los supuestos delitos de conducir en estado de embriaguez y posesión de cocaína, vuelve a poner en duda su carrera profesional. Lohan, de 21 años, fue arrestada hoy en Los Ángeles tras una breve persecución policial que tuvo lugar pocos días después de completar un programa de rehabilitación. Según declaró hoy su abogado, Blair Berk, a la prensa, la intérprete de "Freaky Friday" ha tenido "una recaída" y se encuentra ahora bajo atención médica tras ser puesta en libertad bajo fianza de 25.000 dólares. El incidente acaece después de la confirmación en la revista "People" del próximo proyecto de Lohan de integrarse en el reparto de "Dare to love me", filme del mexicano Alfonso Arau sobre la vida de Carlos Gardel. La acción de la cinta, que transcurre en los años 20 del pasado siglo, está centrada en la romántica relación entre el legendario cantante de tango y la prostituta que amó. Según la página imdb.com, en el reparto está prevista la participación del latino Raoul Bova para encarnar a Gardel y de los españoles Jordi Mollá, Paz Vega y Carmen Maura en papeles secundarios. Para interpretar su papel de prostituta, Lohan había comenzado a tomar clases de tango como preparación al rodaje de la película que tenía previsto su comienzo en septiembre en Rumanía, subraya "People". El futuro del proyecto está ahora en el aire ya que no existe confirmación por parte de los representantes de Lohan de su participación en la cinta. Por el momento, su detención ha supuesto la cancelación de la presencia de la actriz en el programa de variedades "The Tonight Show", donde iba a ser entrevistada con motivo del inminente estreno de "I know who killed me", su último trabajo para la gran pantalla. "La adicción es una enfermedad viciosa y terrible", resumió su abogado en el mismo comunicado. Berk recordó a la prensa que Lohan tenía colocado en su tobillo un brazalete capaz de medir la presencia de alcohol en la sangre desde que abandonó el centro de rehabilitación. "Desafortunadamente la noche de ayer recibí la noticia de que Lindsay había recaído", concluyó. Según explicaron hoy las autoridades policiales californianas, Lohan, que ya afrontaba cargos por conducir ebria tras un accidente de tráfico hace dos meses, recibió la orden de detenerse por parte de un agente cuando conducía en la ciudad de Santa Mónica, vecina a Los Ángeles, pasada la medianoche. La Policía explicó que había recibido denuncias de que dos vehículos estaban haciendo carreras en la zona. Alex Padilla, portavoz de la Policía, señaló que la persona que llamó a los agentes fue la madre de la agente de la actriz, la misma que conducía uno de los autos participantes en la loca carrera. El otro vehículo era conducido por Lohan y en ella iban otras dos personas. Los agentes sometieron a la protagonista de "Georgia Rule" a una prueba de alcoholemia, que dio positiva, por lo que quedó bajo custodia policial mientras que el resto de los implicados en el incidente quedó en libertad tras prestar declaración. Durante un registro posterior al suceso se encontró un polvo blanco en los bolsillos de la chaqueta de la actriz, sustancia identificada como cocaína en los laboratorios policiales. La Policía no ha determinado la cantidad de estupefaciente encontrada en la prenda de Lohan, pero, de ser encontrada culpable de los cargos de conducir ebria y de estar en posesión de cocaína, la joven podría ser condenada a un mínimo de cuatro días de prisión. Según indicaron los agentes que procedieron a su detención, Lohan estuvo sollozando en las horas posteriores a su arresto pero en todo momento cooperó con las autoridades.