Dos aldeas del sur de Albania viven aterrorizadas por varios enfermos metales

Los habitantes de dos pueblos vecinos en el sur de Albania viven encerrados en sus casas por el temor a ser asaltados por una decena de enfermos mentales que deambulan por las calles, informa hoy la prensa albanesa. Según el diario "Shqip", los campesinos de Daullas y Libofsh denuncian que una decena de enfermos psíquicos, seis de ellos supuestamente muy agresivos, andan sueltos por las calles y se han convertido en una verdadera amenaza para la comunidad. Los maestros indican que varios alumnos han abandonado la escuela, mientras que otros la frecuentan sólo unos pocos días al mes por el temor a que los locos les puedan agredir durante su camino al colegio. Los más valientes van acompañados por sus padres y confiesan que han sido asaltados varias veces. Xhesila, una alumna cuenta que el recorrido de la escuela a la casa y viceversa se ha convertido en una angustia para muchos niños que tratan de "caminar en grupo para defenderse mutuamente". Otra campesina señala que las mujeres temen salir a la calle porque a veces uno de los enfermos se les adelanta y hace gestos obscenos. Los enfermos viven en sus propias casas, muchas veces abandonados por sus familiares, y no se han sometido a ningún tratamiento psiquiátrico desde la caída del comunismo en 1991. Durante estos años han sido autores de decenas de episodios violentos con piedras, ladrillos, barras de hierro, hasta hachas y navajas, que han causado lesiones físicas a algunos de sus vecinos. El acto más violento se registró la semana pasada cuando Drita Shtembari, de 52 años, trató de matar a un niño de 10 años clavando sus uñas en el cuello de su víctima. Los lugareños han enviado una petición a las autoridades y a la policía local en la que exigen que se aisle a los desequilibrados para evitar posibles tragedias humanas.