Una artista anglo-española parodia fiesta navideña de empresa en el Barbican

Un ejecutivo algo bebido que agradece el trabajo del año, compañeros que casi no se hablan bailando juntos sobre las mesas y mucho alcohol: son escenas que en el Reino Unido se repiten cada Navidad y que ahora son parodiadas por la artista anglo-española Úrsula Martínez. "Office Party Xmas 2007", en cartelera en el Barbican desde el próximo miércoles, reproduce el ambiente en "la típica fiesta navideña de empresa de una gran compañía. Es una fiesta, pero es un espectáculo", explicó hoy a Efe la artista, de madre española y padre británico. Martínez, actriz, escritora y artista de cabaret, y el cómico y actor británico Christopher Green, que han unido sus fuerzas en este proyecto, han sido contratados en muchas ocasiones para amenizar este tipo de eventos, lo que les ha permitido ver cómo se comportan los británicos en las fiestas navideñas de empresa. Y por ello no faltan en su espectáculo ni la pista de baile con "dj" para que los empleados den rienda suelta a sus ganas de "desmelenarse", ni las actuaciones para divertir a la plantilla, ni el discurso del ejecutivo en el que da las gracias "por un año fantástico", ni los adornos festivos ni el alcohol, explica la artista. "El alcohol es un ritual que no se puede evitar, sobre todo en este país, en esta época", añade. Casi con un tono autobiográfico, ella y Green interpretan a dos artistas contratados para amenizar la velada y el resto de actores dan vida a los jefes de los distintos departamentos de la empresa, desde el de mercadotecnia hasta el de limpieza. Serán los espectadores que acudan cada velada a ver el espectáculo los encargados de asumir el papel de los trabajadores de la compañía. "La audiencia es una parte fundamental de la obra y por esa razón es muy difícil ensayar el espectáculo", continúa Martínez, que reconoce que, debido a la reacción del público, cada día la representación será "un poco distinta". Martínez y Green han optado por actores acostumbrados a hacer teatro de calle y con experiencia en actuar en contacto directo con el público, que tengan menos miedo en espectáculos "tan interactivos", pero además antes del estreno tienen previsto ensayar en dos ocasiones con público invitado. La artista anglo-española da por hecho que habrá comportamientos muy distintos entre la audiencia, desde aquellos que se impliquen rápidamente en el desarrollo de la obra, comiencen a bailar enseguida e, incluso, puedan acabar algo bebidos hasta los que se queden en un discreto segundo plano, observado el desarrollo de la velada. Pero insiste en que ambas opciones son válidas, porque ambas son un reflejo de lo que ocurre en la realidad en estas fiestas de empresa. La obra, no apta para menores de dieciséis años, estará en cartel hasta el próximo 29 de diciembre. Por cierto, se pide a los espectadores que acudan vestidos con ropa apropiada para una fiesta.