Se casa Jenna, la gemela "traviesa" de los Bush

Los servicios secretos de la Casa Blanca se refieren a ella, Jenna, como "Chispa", la prensa estadounidense como la más traviesa de las hermanas y los amigos de la familia como la que más se parece a papá: el presidente de EEUU, George W. Bush. Jenna, la gemela de los Bush, a la que los humoristas bautizaron en su día con el sobrenombre de "Jenna-and-tonic", que en inglés suena muy parecido a "Gin and tonic", por falsificar su edad cuando era joven para poder beber en un bar, acapara hoy la atención de los medios estadounidenses tras conocerse su compromiso matrimonial. La Casa Blanca no reveló la fecha del enlace, pero sí anunció que la joven contraerá nupcias con Henry Hager, un joven de sólidas credenciales republicanas que estudia en la Universidad de Negocios de Virginia y con quien Jenna mantiene una relación de varios años. Hager es hijo del presidente de los republicanos de Virginia, trabajó como ayudante en la Casa Blanca y arrimó el hombro en la campaña por la reelección de su futuro suegro. "El presidente y la primera dama están felices de anunciar el compromiso de su hija Jenna con Henry Hager", señala el escueto comunicado que emitió hoy la residencia oficial. Es probable que la joven, que protagonizará la que está llamada a convertirse en boda del año en EEUU, se sienta a gusto en ese papel, a juzgar por lo que dicen sus amigas, quienes aseguran que Jenna está acostumbrada a ser el centro de atención. "Es la alegría del grupo", aseguró Mia Baxter, una de las mejores amigas de Jenna en un artículo publicado por la revista "Vogue" en el 2004 y que contó con la rara participación de las gemelas. "Vogue" señalaba entonces que no era extraño que, con esa personalidad, Jenna hubiese elegido vestirse de maestro de ceremonias en una fiesta de disfraces celebrada en el rancho de la familia en Crawford (Texas), en mayo del 2004. Tanto a Jenna como a su hermana Barbara les encantan las fiestas de disfraces, la comida mexicana y el sushi, además de los cafés con leche de soja. A esos intereses se une, en el caso de Jenna, otro por España y el español. Así, y a diferencia de su hermana, quien se fue de viaje de fin de estudios a Moscú, San Petesburgo (Rusia) y Praga, Jenna emprendió tras licenciarse rumbo hacia España para hacer, junto con su amiga Mia Baxter, el Camino de Santiago. A esa visita se suma otra anterior, la que realizó cuando tenía 16 años a Cádiz, donde pasó un verano con una familia para aprender español, un período de su vida que Jenna recuerda como "maravilloso". La joven, que tiene experiencia docente en Estados Unidos y Panamá, es también aficionada a la lectura y la escritura. En la actualidad, escribe junto con su madre un libro para niños que saldrá al mercado en la primavera del 2008. La obra contará la historia de un niño travieso al que le gusta hacer de todo menos leer, pero con la ayuda de su profesora termina descubriendo que los libros y los personajes pueden ser divertidos. Jenna, quien cumplirá 26 años en noviembre, prepara también un libro sobre una madre soltera de 17 años que vive en Panamá y que es portadora del virus del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). Según aseguró en marzo al diario "USA Today", el fin de la obra, que saldrá a la venta en septiembre, es "llamar a la acción a los más jóvenes" para que se impliquen en el drama de los que padecen esa enfermedad. "La historia de Ana: un viaje de esperanza" concluirá con una "llamada a hacer algo" e incitará a los lectores a que se enfrenten a los problemas de "exclusión".