(crónica) Agencia matrimonial para millonarios chinos consigue encontrarles 16 parejas

La misma agencia matrimonial que el año pasado convocó una polémica fiesta para 24 millonarios chinos a bordo de un yate en Shanghai, seis de los cuales salieron emparejados, ha aparecido de nuevo ahora en la prensa del país, después de celebrar este fin de semana otra cita con mejores resultados. Durante una exclusiva velada organizada el pasado sábado en el chalet "Abundant Green Garden" de la elegante calle Hengshan Lu, en la antigua concesión francesa de la ciudad, se llegaron a formar esta vez "entre 16 y 18 parejas", dijo a Efe el organizador del evento, Xu Tianli. Xu es el responsable del portal de encuentros www.915915.com.cn (cifras que se leen en chino como una repetición de "jiu yao wu", que suena casi como "jiu yao wo", "quiéreme sólo a mí"), una empresa que ha llegado a cobrar a algunos participantes hasta 58.800 yuanes por acudir a la fiesta (unos 5.445 euros, 7.895 dólares). En esta ocasión más de 1.000 miembros del portal habían solicitado participar (gratuitamente para los miembros "diamante" o sus invitados, previo pago para los demás), aunque el aforo se limitó a 21 hombres (uno más de lo previsto porque "no podíamos negárselo") y 30 mujeres, que acudieron a bordo de limusinas. Para burlar a la prensa local, apostada a las puertas del chalet, algunos entraron luciendo máscaras o incluso una bolsa de papel en la cabeza, señaló hoy el diario "China Daily". Una joven analista financiera de 25 años, que se identificó como Mi, dijo que ganaba entre 10.000 y 20.000 yuanes al mes (entre 925 y 1.850 euros, 1.350 y 2.700 dólares), y que acudía, tras haber pagado "una buena cantidad" de dinero, porque "mi red social es bastante pequeña". Una vez en la fiesta, se celebró un cóctel para que los participantes se conociesen, acompañados y presentados por los "especialistas del amor" de la compañía, y hubo tres actividades para entrar en materia y ayudar a encontrar pareja a los selectos millonarios, sin demasiado tiempo para socializar en el día a día. En primer lugar se celebró un "análisis del amor", en el que cada participante expresó ante los demás qué piensa y qué espera del amor en la vida. A continuación, como en la fiesta del yate del año pasado, los candidatos mostraron sus talentos y habilidades, desde cantar y bailar hasta pintar o hacer yoga, e incluso contar planes sobre cómo ganar rápido un millón de yuanes, explicó Xu, para llegar después al momento más intenso de la noche, la llamada "subasta del amor". La actividad consiste en que los participantes puedan mostrar su interés por una persona, para lo que contaron con tres cartas que se podían mostrar, como una proposición, para una sola de sus potenciales parejas: propuestas como "tener una cita", "comer juntos" y "besarse a escondidas". "El clímax de la noche llegó cuando hubo hasta seis chicas interesadas en un mismo chico", señaló Xu. El empresario reconoció que la notoriedad mediática que le dio la fiesta del yate, en noviembre de 2006, ayudó a que el número de personas registradas en su servicio aumentara hasta superar ya hoy, según aseguró, las 100.000 personas (20.000 de ellas de tanto "nivel" que prefieren que sus datos no figuren en internet). Xu subrayó además que en sus fiestas no se habla de dinero, y que su empresa, miembro de la Asociación de Agencias Matrimoniales de China, es una firma seria que trata de ayudar a los solitarios millonarios chinos a encontrar de verdad el amor. "A partir de la fiesta del barco, la gente acepta cada vez mejor nuestra idea", explicó Xu, para quien se empieza a comprender que, no por ser ricos, sus clientes iban a ser menos serios hacia el amor y la familia que los de cualquier otra agencia matrimonial. Su empresa seguirá llevando a cabo actividades de este tipo, tanto individuales, destinadas a encontrar la pareja ideal para una sola persona, como colectivas anuales, como las de 2006 y 2007, que para 2008 asegura que serán ya dos al año: una por San Valentín (14 de febrero) y una segunda en otoño.