Los cubanos comienzan a sustituir el tradicional entierro por la cremación

Los cubanos comienzan a romper con la antigua tradición del enterramiento y se muestran cada vez más a favor de la incineración de sus restos o los de sus familiares, opción por la que optaron 113 fallecidos desde mayo último, según revela hoy un diario local. Un sondeo realizado por el periódico oficial "Juventud Rebelde" entre residentes de La Habana reveló que la incineración de los muertos "es la opción preferida", por encima de la antigua tradición del enterramiento que en la época colonial se efectuaba en las iglesias. El director de Servicios Necrológicos de la capital cubana, Víctor Valdés Morales, comentó al periódico "Juventud Rebelde" que "lo que en otros tiempos era algo muy esporádico es cada vez más una demanda en la sociedad cubana". Desde que comenzó a practicarse la cremación en mayo pasado, 113 fallecidos han recibido este servicio, según refirió el funcionario. "La tendencia actual demuestra que debe aumentar la solicitud en la medida en que gane terreno esa cultura funeraria", opinó Valdés Morales. A su juicio, la opción por esta modalidad post-mortem "ayuda a preservar el medio ambiente y a disminuir el número de enterramientos en los 21 cementerios de La Habana, algunos de los cuales presentan problemas con la disponibilidad de nichos y bóvedas. El funcionario explicó que en este momento no cuentan con una cámara de refrigeración funeraria lo que limita a seis por día el número de servicios que presta el crematorio instalado en el interior del Cementerio Nuevo del municipio habanero de Guanabacoa. El equipo incinerador del crematorio construido en 2006 es de fabricación española y con el fin de agilizar el proceso, de aproximadamente dos horas y media, uno de sus operarios, Eyder González, dijo que técnicos cubanos confeccionaron una pizarra de mando electrónico y una bandeja para depositar el cadáver. Esta práctica funeraria se tramita en las funerarias a través de una solicitud de los familiares de los fallecidos, o mostrando un documento de última voluntad suscrito por la persona que en vida dejó constancia de ser sometida a ese proceso final. La entrega de la urna o ánfora con las cenizas de los fallecidos es entregada a los familiares o allegados por la administración del crematorio de La Habana cuyo servicio es gratuito y único en la isla.