(embargada) David Beckham reconoce que es un "sentimental"

El futbolista inglés David Beckham, conocido tanto por su habilidad con el balón como por ser un icono de la moda, ha reconocido sin reparos que es, ha sido y siempre será un "sentimental". El ex jugador del Real Madrid y actualmente en las filas del club estadounidense Los Angeles Galaxy hizo esta confesión en un programa que emitirá el canal de televisión británico ITV1 el próximo martes con el nombre de: "David Beckham: nuevos comienzos". El futbolista aparece relajado y no tiene ningún pudor en admitir que tiene la "lágrima fácil", además de revelar la intención que tienen tanto él como su esposa, la "Spice Girl" Victoria Beckham, de aumentar la familia con "uno o dos" niños más. Preguntado sobre si se considera una persona emotiva, Beckham no dudó en confesar que "sin duda". "Igual estoy en casa viendo una película que ni siquiera es triste y de repente tengo a Victoria preguntándome si estoy llorando", explicó el jugador, que además matizó que no sólo era "sentimental" en casa, sino que también lo era "en el trabajo". "Así es como soy, como he sido siempre y como seré", dijo Beckham. Otra de las revelaciones del futbolista tuvo que ver con su familia. Aunque el matrimonio tiene ya tres retoños -Brooklyn, de ocho años, Romeo, de cuatro y Cruz, de dos-, a la conocida pareja, habituales en las portadas de la prensa rosa, le gustaría incrementar ese número. "Me encantaría tener una niña, pero tenemos la suerte de tener tres niños maravillosos y si tenemos la suerte de tener otro u otros dos más sería una bendición", señaló el jugador. Además, para corroborar que también es una persona muy familiar, Beckham aseguró que nada le hacía sentir mejor que "llegar a casa, ver a los niños y pasar tiempo con ellos". "No hay nada mejor en el mundo y los que son padres saben de lo que hablo", observó el también ex capitán de la selección inglesa. Sobre su decisión de dejar el Real Madrid para fichar por el equipo norteamericano y mudarse a los Estados Unidos, dijo que estaba convencido de que su partida a América sería "divertida", que en lo deportivo "trataría de llevar el fútbol a otra dimensión" en ese país, y que el traslado sería "genial" para toda la familia.