El estado del ex presidente Suharto mejora, aunque sigue en cuidado intensivo

El estado de salud del ex presidente indonesio Suharto (1967-1998) mejora, aunque sigue bajo cuidado intensivo en el Hospital Pertamina de Yakarta, indicaron hoy fuentes de ese centro sanitario. La situación de Suharto, de 86 años, que fue ingresado de urgencia el viernes pasado con anemia y edema, además de otros problemas como hipotensión, "presenta muchos progresos", manifestó a la prensa el doctor Sibiandono. El equipo de más de cuarenta especialistas que atiende al ex mandatario ha conseguido estabilizar la presión sanguínea del paciente y aumentar el número de hemoglobina en su sangre. Al poco de ingresar Suharto, quien en los últimos años ha acudido en varias ocasiones de urgencia al hospital con hemorragia intestinal o apoplejía, se le aplicó una diálisis renal debido a insuficiencias en sus riñones. Mientras el antiguo dictador durante más de tres décadas permanece en el hospital, el pueblo, con los políticos y analistas a la cabeza, vuelve a discutir si tiene sentido continuar con los intentos de enjuiciarle por supuestas corrupción y enriquecimiento ilícito. Suharto, que hasta la fecha ha eludido todos los intentos de juzgarle gracias a su ejército particular de abogados y a su "delicado" estado de salud, encabeza las listas del Banco Mundial (BM) y de la organización Transparency International de dirigentes más corruptos. En la actualidad combate una acusación, presentada el pasado mes de julio por la Fiscalía, de uso indebido de fondos de una fundación de educación que presidió en compañías de su familia y amigos, caso que exige la devolución de unos 440 millones de dólares y una indemnización de otros 1.100 millones de dólares. El pasado mes de septiembre, el Tribunal Supremo de Indonesia ordenó al semanario estadounidense "Time" indemnizar a Suharto con unos 106 millones de dólares por un artículo en el que acusó al ex presidente y a su familia de enriquecerse ilícitamente desde el poder y de favorecer a familiares y amigos. A pesar de la controversia, el actual presidente indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, ministros y otras personalidades del país se han pasado por el Hospital Pertamina para presentar sus respetos a Bapak Pembangunan (el padre del desarrollo), como le llaman muchos indonesios.