La hija del "padre de la patria" paquistaní reclama su casa en Bombay

La hija del "padre de la patria" paquistaní, Muhammad Alí Jinnah, ha reclamado al Tribunal Superior de Bombay (oeste de la India) la devolución de la casa familiar que su padre construyó en 1936 en el selecto barrio de Malabar Hill, informó hoy la agencia india PTI. Dina Wadia, de 88 años, asegura que el título de la casa le corresponde porque es la única heredera de Jinnah, líder de la Liga Musulmana y artífice de la partición de la India y Pakistán en el año 1947, para crear un estado que diera cobijo a la minoría musulmana del subcontinente. Jinnah murió apenas un año después de la partición y las autoridades indias tomaron la propiedad alegando que Fátima, su hermana y depositaria de su última voluntad, había sido declarada una "evacuada" (término dado a los residentes en India que eligieron marcharse a Pakistán tras la partición). Wadia mantiene que el testamento de su padre no ha sido aprobado por el Tribunal y que por tanto no tiene efectos legales. Sin el testamento, la evacuada Fátima no podría ser la propietaria de la casa, y esta tendría que ir a parar a la propia Wadia como heredera más cercana. En su petición, la anciana asegura que ella es la única heredera legal de la propiedad, tanto bajo la ley hindú (aplicable a la tribu Khoja -a la que su padre pertenecía- antes de la independencia) como bajo la ley musulmana chii. Dina Wadia, de nacionalidad británica, había realizado una petición anterior, que retiró, pero ha vuelto a la carga tras conocer los planes del Gobierno de convertir la casa en un Centro para la Cultura y las Artes. "Hace más de 50 años de la muerte de mi padre y a mí se me ha privado de mi casa. Él compró la casa en 1917 con dinero ganado duramente como abogado, se casó y vivió allí hasta la partición. Esta es la casa en la que crecí y viví hasta casarme", escribió en una carta al primer ministro la demandante. La casa, situada en un lujoso barrio de Bombay, fue construida bajo la supervisión personal de Jinnah. Cuando, tras la partición, Nehru le envió a un asesor personal para preguntarle qué quería hacer con la casa, Jinnah respondió: "No sabes cuánto amo Bombay. He construido esa casa ladrillo a ladrillo. Dile a Jawaharlal (Nehru) que no me rompa el corazón". Durante décadas, Pakistán había pedido permiso para establecer en la casa del "Quaid-e-Azam" (Gran Líder, como se conoce a Jinnah en Pakistán) una representación permanente, aunque la India se negó y, tras dos décadas en desuso, ha decidido que sirva como sede para un organismo cultural.